por Politican
Gran Canaria afronta una nueva etapa turística marcada por la diversificación de mercados, el refuerzo de la conectividad y el reto de convertir los buenos resultados del sector en una mejora real de la calidad de vida de sus residentes. Así lo plantea, en el programa "Primera Clave" de Politican.es, Carlos Álamo, consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, que defiende una estrategia que no persigue únicamente aumentar el número de visitantes, sino atraer a un turista con mayor capacidad de gasto y permanencia.
Álamo explica que el destino lleva años trabajando con un plan estratégico orientado a encontrar “nuevos nichos de mercado”. El objetivo, sostiene, no es alcanzar un millón de turistas adicionales, sino gestionar un destino que ya presenta una elevada ocupación. “No estamos buscando un millón de turistas más, básicamente porque no caben en Gran Canaria. Cada vez más estamos colgando el cartel de ‘No hay cama disponible’”, como explica.
En este contexto cobra especial importancia la apertura hacia mercados como el canadiense. A partir de diciembre, Gran Canaria contará por primera vez en los últimos 50 años con conexión directa con Norteamérica, mediante dos conexiones semanales con Montreal y Toronto.
Para Álamo, esta nueva conectividad permitirá facilitar la llegada del turista canadiense y reducir la dependencia de los mercados tradicionales. También apunta al interés por otros mercados, como el chino, aunque actualmente no exista una conexión directa.
La estrategia busca, en definitiva, hacer más resistente al destino ante posibles problemas económicos, de conectividad o decisiones de las compañías aéreas.
La nueva conexión con Canadá puede traducirse, según las estimaciones expuestas durante la entrevista, en entre 15.000 y 20.000 turistas canadienses adicionales durante los meses de invierno.
Pero el consejero insiste en que el éxito de esta operación no debe medirse únicamente en número de visitantes. “Hace tiempo que hemos dejado de catalogar las temporadas de éxito o fracaso solamente contando cabezas”, afirma.
La prioridad es conseguir que el visitante gaste más, permanezca más tiempo y salga del establecimiento turístico para conocer la isla. El objetivo final es que esa experiencia genere nuevos visitantes a través de la recomendación.
“Lo importante es que lo normal es que el turista cuando llega a Gran Canaria, conoce Gran Canaria, se convierta en prescriptor de nuestro destino turístico”.
El dato de repetición refuerza esa estrategia: más del 60% de los turistas son repetidores en Gran Canaria, según los datos citados por Álamo. Por ello, considera fundamental consolidar los vuelos con Canadá y, posteriormente, estudiar su posible ampliación.
El consejero también analiza el impacto que puede tener la reducción de plazas anunciada por Ryanair en determinadas rutas. A su juicio, la situación preocupa, pero no supone una crisis para Gran Canaria gracias a la diversificación alcanzada.
Ryanair representa aproximadamente el 9% de los asientos ofrecidos desde Alemania hacia Gran Canaria, una cifra relevante pero que, según Álamo, puede ser compensada por otras compañías.
“Lo que antes era un drama para Canarias en general, para Gran Canaria en particular, ahora con esas herramientas que hemos trabajado, esos lazos, esos vínculos, es menos drama”.
La conectividad actual se encuentra, además, por encima de la registrada durante el invierno anterior, algo que el consejero considera un indicador especialmente importante porque “la conectividad suele ser el termómetro que nos avisa de cómo va a venir la temporada”.
Los buenos datos turísticos conviven con una de las principales preocupaciones sociales de Canarias: el acceso a la vivienda y el coste de vida. Álamo reconoce que el incremento de la demanda puede contribuir a elevar los precios, pero defiende que el objetivo debe ser gestionar mejor el éxito turístico y conseguir que la riqueza generada repercuta de forma más directa en la población.
La industria turística representa, según los datos aportados durante la entrevista, prácticamente el 60% del PIB y más del 50% de los puestos de trabajo. Gran Canaria cerró 2025 con alrededor de 4,8 millones de turistas y más de 6.000 millones de euros de facturación, cifras récord.
“Quizás el objetivo a corto plazo sea gestionar mejor ese éxito y que la riqueza que está generando la industria turística llegue de una forma más nítida a mejorar la calidad de vida de los grancanarios y grancanarias”.
El consejero considera que el turismo debe contribuir también a afrontar problemas como los alquileres elevados y las dificultades de emancipación. “El turismo debe ayudar, porque es nuestra principal industria”, sostiene.
Álamo reivindica así el papel de una actividad que considera una herramienta esencial para mejorar las condiciones de vida, aunque admite que el gran reto es conseguir que ese crecimiento económico esté mejor repartido.
La vivienda vacacional ocupa otro de los grandes debates de la entrevista. Álamo considera que inicialmente podía ser una herramienta útil, especialmente para propietarios de segundas residencias y para municipios que no disponen de una oferta hotelera significativa. Sin embargo, sostiene que su expansión hacia zonas residenciales ha generado un problema que debe abordarse con una regulación adecuada.
Especial atención merece, en su opinión, la situación de San Bartolomé de Tirajana, Playa del Inglés y Maspalomas, donde señala el fenómeno de la residencialización de espacios turísticos y sus efectos sobre trabajadores y residentes.
Álamo reclama diálogo y seguridad jurídica para las familias afectadas y rechaza plantear el debate como una confrontación entre quienes viven en esas zonas y quienes desarrollan actividad turística. “Eso de poner turismo contra residentes no funciona, es una mala idea”, explica.
Su propuesta pasa por estudiar cada realidad municipal y buscar fórmulas que permitan proteger simultáneamente el uso turístico y el derecho de quienes adquirieron legalmente una vivienda. “El empresario turístico necesita seguridad, pero el residente también, y el municipio necesita orden”.
En este sentido, defiende sentarse con las administraciones, los afectados y las plataformas para estudiar cada caso y encontrar soluciones que permitan ordenar una realidad existente desde hace años. “No se trata de que todo valga, se trata de ordenar una realidad que existe desde hace muchísimos años”, resume.
Entrevista completa: