por Politican
Silvia Santana, responsable de áreas fundamentales como Educación, Sector Primario y Patrimonio en el Ayuntamiento de Yaiza, en esta entrevista desglosa la realidad de los centros educativos del municipio, la salud del sector primario tras un año de lluvias y los emocionantes hallazgos arqueológicos en el yacimiento de San Marcial del Rubicón.
El mantenimiento de los centros escolares es una de las tareas más demandadas y, a la vez, más complejas para el consistorio. En los municipios con centros de mayor antigüedad, el paso del tiempo obliga a una intervención constante. Según explica Santana, las obras más recurrentes se centran en la actualización de los servicios básicos: "Las obras más comunes son los baños que van fallando; hay que actualizarlos, poner paneles y renovar esas piezas". A esto se suman los arreglos en patios, aceras y arquetas, además de la pintura anual.
Uno de los problemas más acuciantes en los últimos cuatro años es la necesidad de crear espacios protegidos del sol. El clima de Canarias, especialmente en el sur de la isla, no perdona. La capacidad municipal es limitada para infraestructuras de gran envergadura. Santana detalla que, mientras el Ayuntamiento puede acometer pequeñas sombras en las entradas, los patios de recreo requieren una inversión que oscila entre los 200.000 y 600.000 euros.
Para estas obras, la colaboración con el Gobierno de Canarias y el Cabildo es vital. "El año pasado fueron dos colegios afortunados en tener una partida de 40.000 euros. Playa Blanca ya la ha ejecutado, pero Yaiza todavía no", señala. La importancia de estas áreas de sombra es crítica para el bienestar de los alumnos: "Es que si no, no tienen dónde meterse los niños. No puede ser que metas a unos en una zona y otros se queden al sol; tiene que cubrir bastante".
A pesar de las grandes necesidades estructurales, la concejal pone en valor el ambiente que se respira en los centros. Tras visitar colegios como el de Playa Blanca, que cuenta con casi 900 alumnos, o el de Las Breñas, que mantiene un espíritu familiar con apenas 17 niños, Santana destaca la felicidad de los estudiantes. Sin embargo, no oculta que la gestión de servicios como la limpieza es "una batalla constante". El Ayuntamiento está próximo a licitar nuevos pliegos para este servicio, buscando elevar los estándares de calidad que la comunidad educativa exige y merece.
La población de Playa Blanca no deja de crecer, y con ella, la presión sobre los servicios públicos. Santana es tajante al respecto: "En Playa Blanca hace falta un centro nuevo. Un colegio con 900 alumnos y un CEO que ya está sobre los 700 necesita un desdoblamiento". Actualmente, a pesar de que la Consejería establece una ratio oficial de 25 alumnos por clase, la realidad es que "no hay ninguna clase de 25, todas suben".
Ante la lentitud burocrática que a menudo "eterniza" las infraestructuras públicas, el Ayuntamiento de Yaiza ha propuesto una solución inspirada en otros municipios como San Bartolomé. La idea consiste en que la Consejería de Educación delegue la capacidad de proyectar y licitar la obra al propio ayuntamiento. "Sería una alternativa para que sea más rápido. Estamos hablando de una necesidad imperiosa", afirma Santana, quien estima que, por la vía administrativa convencional, un proyecto de este tipo no vería la luz en menos de cinco años. El terreno para esta nueva infraestructura ya está listo para ser cedido, a la espera de que la administración autonómica dé el visto bueno a esta fórmula de gestión.
El compromiso con la educación no termina en las paredes del colegio. El Ayuntamiento de Yaiza ha incrementado este año la cuantía de las ayudas para estudiantes. Los universitarios que cursan sus estudios fuera de la isla ahora reciben 1.000 euros, tras un aumento de 300 euros respecto al ejercicio anterior. Asimismo, los estudiantes de ciclo superior fuera de la isla perciben 500 euros. Estos fondos, destinados a sufragar transporte y gastos corrientes, son un alivio para las familias, aunque Santana bromea sobre la resistencia de los jóvenes a la burocracia: "Se ponen remolones con los papeles, hay que estar arriba de ellos insistiendo".
En cuanto al uso de la tecnología, la concejal muestra una postura clara y firme, defendiendo la "antigua usanza" para los momentos de ocio. Si bien reconoce que los niños deben actualizarse y aprender el manejo de herramientas digitales en clase, se opone radicalmente al uso de pantallas durante el recreo: "En un recreo, yo no daría pantallas a los niños. Tienen que jugar, hablar con el de al lado, o aburrirse, o pelearse, pero jugar y hablar entre ellos". Santana aboga por la socialización física frente al aislamiento de la pantalla, especialmente en una edad donde la actividad física es fundamental para el desarrollo.
El sector primario en Yaiza es, más que una actividad económica, una seña de identidad. Aunque las competencias municipales son limitadas, el apoyo se manifiesta en eventos como la feria de ganado de San Isidro en Uga. "Se trata de fomentar lo nuestro", dice Santana, destacando productos estrella como los quesos de Finca de Uga o Quesería Rubicón.
Santana hace un llamamiento a la restauración local para que prioricen el vino de Lanzarote, a pesar de que las malas cosechas pasadas por la sequía hayan podido elevar los precios. "Da mucha rabia que en un bar no te ofrezcan un vino de aquí. Al menos ofrécelo, explica que hubo poca cosecha o sequía, pero ofrece primero el canario", reivindica con firmeza. Afortunadamente, tras las lluvias de este año, los viticultores se muestran optimistas con una vendimia que promete ser abundante y de gran calidad.
La concejal conoce de primera mano la dureza de este trabajo. Hija de marinero y participante activa en vendimias, recuerda que detrás de una botella de vino o un plato de pescado hay jornadas que empiezan a las tres de la mañana y un esfuerzo físico que a menudo no se valora justamente. "Un marinero o un agricultor es como un artesano; le pones ese precio por las horas que echaste, por tus ojos y tus manos", reflexiona.
En el área de Patrimonio, Yaiza se encuentra en un momento histórico gracias a las excavaciones en el yacimiento de San Marcial del Rubicón. Con la séptima campaña a punto de comenzar, los descubrimientos realizados en colaboración con las universidades canarias han sido asombrosos. En solo tres años, se han exhumado 17 cuerpos y hallado 13 monedas, además de una calera perfectamente conservada y muros de gran importancia estructural.
Los hallazgos permiten vislumbrar una realidad compleja. Santana relata cómo el análisis de los restos óseos revela historias de vida y muerte: "Había cuerpos bien colocaditos, pero otros estaban muy rotos, con golpes. Esto debió de ser muy cruel". La zona fabril, donde se trabajaba el hierro, y los restos de la dieta de los antiguos habitantes están ayudando a reconstruir el puzle de la historia de Lanzarote. El objetivo final de la concejalía es claro: la musealización del yacimiento para que tanto residentes como visitantes puedan conectar con el origen de la civilización europea en Canarias.
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