por Politican
Esta semana se pone en marcha una nueva visita guiada gratuita por ‘Schamann, un barrio con muchas letras’. La actividad se desarrollará el 27 de agosto. También se podrá visitar el 3, 5 y 10 de septiembre en dos pases diarios que tendrá lugar a las 10.00 y a las 16.00. Las plazas son limitadas.
La iniciativa forma parte del Programa de Visitas Guiadas del Servicio de Patrimonio Histórico, adscrita al Área de Presidencia y Movilidad Sostenible y cuyas actividades y próximas propuestas pueden consultarse en visitaspatrimonio.grancanaria.com. El formulario de inscripción y los detalles de la visita están alojados en la plataforma digital visitaspatrimonio.grancanaria.com.
La actividad permitirá descubrir la historia, identidad y patrimonio cultural de uno de los barrios con más personalidad de Las Palmas de Gran Canaria a través de un recorrido guiado por Schamann, un lugar donde la memoria vecinal, la vida cotidiana y la actividad comercial han ido tejiendo, generación tras generación, un fuerte sentimiento de comunidad.
Antes de que surgiera Schamann, estos terrenos estaban destinados a acoger un ambicioso proyecto urbanístico con hoteles, chalés, casino y tranvía, conocido como la barriada Carló. Aunque nunca llegó a construirse, aquel proyecto marcó el inicio de la historia del barrio que hoy conocemos.
Durante la visita serán revelados detalles sobre su origen y evolución nacido en la expansión de Ciudad Alta, acercándonos a algunos de sus espacios más representativos, como el parque de Los Galgos, la calle Zaragoza, la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, el popular parque de Don Benito Pérez Galdós, la calle comercial de Pedro Infinito o el mirador de Schamann.
A mediados del siglo XX, el poeta Saulo Torón propuso convertir Schamann en un singular "barrio galdosiano". Su iniciativa inspiró que numerosas calles y espacios públicos recibieran el nombre de personajes, novelas y escenarios creados por Benito Pérez Galdós. Años más tarde, esa idea tomó también forma en la calle Zaragoza, donde diversos murales representan a algunos de los personajes más conocidos de sus novelas, haciendo que la literatura forme parte del paisaje urbano del barrio en un homenaje permanente a la obra del escritor.
Schamann es, además, un ejemplo de cómo el patrimonio puede encontrarse en lugares que muchas veces pasan desapercibidos: en los comercios de cercanía, en los parques donde juegan los niños y niñas, en las historias compartidas entre vecinas y vecinos o en aquellos rincones que forman parte de la memoria de quienes han vivido en el barrio toda su vida. En definitiva, este recorrido profundiza en la historia de un barrio que ha sabido conservar su carácter, su arraigo y su particular manera de entender la vida en comunidad.