por Politican
La sanidad pública en el archipiélago canario se encuentra en un punto de inflexión donde la gestión política y la realidad clínica parecen transitar por caminos divergentes. Ana Joyanes, portavoz de la Asociación de Médicos de Atención Primaria de Canarias (Amapcan), analiza en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" los retos que enfrenta el sector, desde la gestión de las listas de espera hasta las precarias condiciones laborales agravadas por el clima y la falta de seguridad.
Uno de los puntos que se han abordado esta semana en el Parlamento de Canarias fue la afirmación del presidente Fernando Clavijo, quien aseguró que cualquier ciudadano puede ser atendido por su médico de cabecera el mismo día, incluso sin haber solicitado cita previa. Ante estas declaraciones, la postura de Amapcan es matizada pero firme.
Ana Joyanes reconoce que, técnicamente, el presidente "no miente", ya que el sistema está diseñado para no dejar a nadie desatendido. Sin embargo, advierte sobre las consecuencias de fomentar este hábito: "No se debe acudir sin cita si no se tiene un proceso que lo requiera". La atención inmediata está garantizada para procesos urgentes, pero el uso indiscriminado de esta vía puede generar un caos organizativo.
La portavoz de los médicos de atención primaria subraya que lanzar este tipo de mensajes desde la cúpula política es " atrevido" y que puede ser malinterpretado por la población. Según Joyanes, esto se traduce en un "mensaje de barra libre" que, lejos de ayudar, "perjudica a los que sí realmente lo están haciendo bien", es decir, a la gran mayoría de pacientes que solicitan su cita previa y esperan su turno.
Frente a los datos de la oposición (Nueva Canarias) que sitúan el retraso medio en 10 días, Joyanes señala que la realidad es heterogénea y depende del centro, la zona y el profesional. Para solucionar este problema, la portavoz reclama transparencia absoluta: "Hay que tener la cifra bien evaluada, nada de maquillaje, sino saber cuáles son las necesidades". La falta de espacio físico en los centros para crear nuevas plazas de médicos y el crecimiento poblacional acelerado son barreras que solo se superarán con "compromiso político y financiación".
La Consejería de Sanidad ha propuesto cambios en la red asistencial, sugiriendo la implantación de turnos de mañana y tarde (de 8:00 a 15:00 y de 15:00 a 22:00 horas). Esta medida, que el gobierno presenta como una solución para acortar las guardias, es vista con gran preocupación por los profesionales.
Joyanes es tajante al respecto: "Terminar a las 10 de la noche es un grave perjuicio para los profesionales". La principal preocupación radica en la falta de descanso cuando un médico termina su turno a las 22:00 horas (a menudo más tarde debido a la sobrecarga de patologías) y debe reincorporarse a las 08:00 horas del día siguiente.
La portavoz reflexiona sobre una realidad interna del colectivo médico: "Los médicos de atención primaria tenemos un grave problema y es que hacemos todo y nos dejamos pisotear con nuestros pacientes porque siempre pensamos en el que tenemos delante". Esta entrega, aunque beneficiosa para el paciente a corto plazo, está conduciendo a un escenario de profesionales "quemados" y a una merma en la calidad de la atención.
El debate sobre el absentismo laboral, calificado por algunos sectores políticos como un "cáncer" a combatir, también pone en la diana a los médicos de atención primaria, acusándolos en ocasiones de conceder bajas de forma "fraudulenta" o poco justificada.
Ana Joyanes defiende la integridad de sus compañeros y recuerda que la función del médico no es la vigilancia, sino la curación: "Los médicos no somos policías, ni somos investigadores... nosotros tenemos un paciente, valoramos al paciente y sus circunstancias y su patología". Ante esto expone casos como:
-Salud Mental: Joyanes destaca el aumento de casos de ansiedad y desajustes laborales que no son visibles físicamente, pero que incapacitan al trabajador. "Si me dices: 'cada vez que voy al trabajo me dan palpitaciones, no puedo entrar, no duermo', tienes que creerlo", afirma.
-Deficiencias del Sistema: Muchas bajas se prolongan no por deseo del médico o el paciente, sino por las listas de espera para pruebas complementarias o intervenciones quirúrgicas que no llegan.
Con la llegada del estío, los centros de atención primaria en Canarias enfrentan dos problemas estructurales que afectan directamente al bienestar de todos: las altas temperaturas y la inseguridad.
La portavoz denuncia que muchos centros no están adecuados para las olas de calor actuales. En su propia experiencia, ha trabajado en consultas donde se superan ampliamente los límites legales de temperatura. "No es un lujo el tener un clima adecuado, sino que es una necesidad para los pacientes y para los profesionales", sentencia Joyanes, mencionando que en algunos casos se han superado los 28 o 30 grados dentro de los centros.
Otro fenómeno preocupante es el incremento de agresiones verbales y físicas. Joyanes lo atribuye a un enrarecimiento general de la sociedad y a la pérdida de respeto hacia las figuras de autoridad, pero también a la falta de medidas disuasorias.
-Falta de Seguridad Privada: Aunque algunos centros cuentan con vigilancia, no es la norma. "Deberíamos tener una seguridad porque somos trabajadores públicos", reclama.
-Efecto Disuasorio: Joyanes recuerda con nostalgia años anteriores donde la simple presencia de una figura de autoridad evitaba conflictos. Sugiere incluso que la Policía Canaria podría ejercer labores de refuerzo.
La Atención Primaria se sustenta en la UAF (Unidad de Atención Familiar) o UBA (Unidad Básica de Atención), compuesta por médico, enfermera, trabajador social y administrativo. La fuga de profesionales, especialmente en enfermería, pone en peligro este modelo integral.
"Una enfermera no solamente pone vacunas, es mucho más", explica Joyanes. Si el sistema pierde estas piezas fundamentales, se corre el riesgo de retroceder décadas en la calidad asistencial. La portavoz concluye que la Atención Primaria dio un "salto cualitativo hacia la excelencia que no podemos retroceder", pero para mantenerlo, es imprescindible que la administración escuche a quienes, día a día, sostienen el sistema en condiciones de fatiga extrema.
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