lunes 29 de junio de 2026 - Edición Nº1063

Cabildos | 29 jun 2026

Entrevista Exclusiva

El Teide: Una nueva era de soberanía y conservación para el Parque Nacional

12:26 |La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, asegura que esta transferencia sirve para el Cabildo ya no sea un mero ejecutor, sino el arquitecto del futuro de las cumbres tinerfeñas


por Politican


El año 2026 quedará marcado como el momento en que el Cabildo de Tenerife asumió la gestión plena de las competencias del Parque Nacional del Teide. Este hito no es solo un cambio administrativo; representa un giro de 180 grados en la forma en que el espacio natural más emblemático de España se protege, se gestiona y se ofrece al mundo. Hasta ahora, la administración insular se encontraba, en palabras de la propia Blanca Pérez, "atenazada" por una delegación de competencias que limitaba su capacidad de maniobra.


Blanca Pérez, consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, relata este proceso de transferencia con una visión clara: recuperar el control para garantizar la supervivencia del parque. "La realidad es que la delegación que llevábamos de la gestión a nosotros nos incapacitaba para hacer determinadas cosas", afirma Pérez. Con la plena competencia, el Cabildo ya no es un mero ejecutor, sino el arquitecto del futuro de las cumbres tinerfeñas.

 

Un paso histórico hacia la gestión autónoma y la eficiencia administrativa

El camino hacia la gestión plena ha sido largo y complejo. Durante años, el Parque Nacional del Teide dependió de una estructura que involucraba al Estado y a la Comunidad Autónoma en una delegación que, a menudo, generaba cuellos de botella operativos. Pérez explica que este modelo creaba desigualdades internas insostenibles: "Teníamos en la propia área trabajadores de primera y trabajadores de segunda", señala, refiriéndose a la incapacidad previa del Cabildo para modificar la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) o ampliar el personal necesario.


Con la transferencia completada, la administración insular ha podido actuar de inmediato. Una de las primeras medidas ha sido el fortalecimiento drástico del cuerpo de seguridad y vigilancia. De contar con apenas dos agentes forestales, el parque ha pasado a tener 14, permitiendo un nivel de protección sin precedentes. Según la consejera, este cambio es fundamental para implementar las políticas de seguridad y conservación que un espacio de esta magnitud requiere.

 

El ambicioso Plan de Movilidad: El objetivo de reducir un 50% la presión de vehículos

Uno de los mayores desafíos que enfrenta el Teide es la masificación. El caos circulatorio y la saturación de los aparcamientos han sido, durante décadas, una imagen habitual y preocupante. La estrategia de Blanca Pérez bajo la nueva gestión plena es contundente: "Nuestro objetivo es intentar bajar un 50% la presión sobre el parque". Para lograrlo, el Cabildo está trabajando en un plan de movilidad que busca no solo reducir el volumen, sino modular los momentos de acceso.

La clave de este plan reside en la transformación del acceso privado en transporte colectivo. Pérez adelanta que se están diseñando grandes centros de intercambio en puntos estratégicos de la isla: el Sur, el área metropolitana (Santa Cruz-La Laguna) y el Valle de La Orotava. El modelo futuro es claro: el visitante llegará a estos puntos y utilizará un sistema de guaguas lanzadera para desplazarse por el interior del parque.


"No puede ser que entre las 9 y las 11 sea un caos", advierte la consejera. La intención es que el acceso al parque esté regulado por tramos horarios y una central de reservas que impida la entrada de más vehículos de los que el entorno puede soportar. Además, Pérez es tajante respecto al uso del coche privado por parte de los visitantes: "El que accede al parque con vehículo privado, pues hay que penalizarlo y penalizarlo, cobrar y cobrar mucho". Esta penalización, sin embargo, está dirigida exclusivamente a los turistas, ya que el Cabildo se compromete a mantener y facilitar los usos tradicionales y el disfrute para los residentes de la isla.

 

Seguridad y vigilancia 24 horas: Un modelo único en Europa

La seguridad es el otro gran pilar de esta nueva etapa. El Teide se ha convertido, bajo la gestión plena, en una de las pocas montañas de Europa con vigilancia las 24 horas del día. Este despliegue no solo busca prevenir actos vandálicos, sino reducir la carga de los servicios de emergencia. La regulación del acceso al pico y a los senderos de alta montaña ya ha empezado a dar frutos. Pérez destaca que han bajado considerablemente los rescates de bomberos y helicópteros originados por imprudencias o falta de equipamiento.


"La gente que sube al Teide [de aquí] ya sabe dónde va. Pero claro, hay gente que llega a Las Américas y dice: 'vamos a subir al Teide'", relata la consejera para ilustrar la falta de preparación de algunos turistas que suben en sandalias o ropa inadecuada a un entorno de alta montaña.


Además de la vigilancia física, el Cabildo ha innovado con la creación de una Unidad de Vigilancia Digital. Esta unidad monitoriza redes sociales para frenar las tendencias de influencers y retos virales que incitan a entrar en zonas restringidas o realizar actividades prohibidas. "No solo que lo hagan, sino que además generan un efecto llamada", explica Pérez, subrayando que estas conductas serán perseguidas y penalizadas con rigor.


La gestión plena también permite al Cabildo de Tenerife abordar con mayor libertad la conservación de la flora y fauna autóctona. El nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) establece un horizonte ambicioso: un plazo de cinco años para la erradicación del muflón dentro del parque. No obstante, Blanca Pérez va más allá y señala que este esfuerzo debe extenderse a toda la isla, ya que el parque no es un espacio aislado. "El parque y la corona forestal son un continuo... o lo haces en toda la corona y el Teide o no es eficiente el control", afirma.


La restauración de la flora también vive un momento dulce gracias a la meteorología de 2026. Tras años de sequía preocupante que acercaban al Teide a "tiempos de desierto", las recientes lluvias y nevadas han provocado una explosión vegetal. Actualmente, el vivero del Teide produce unas 30.000 plantas de especies clave como la retama, el cedro y el tajinaste. Pérez relata con emoción cómo la recuperación de la retama es evidente tras retirar vallados preventivos que protegían a los benjamines de los herbívoros.


Otro aspecto crucial en la conservación es la prevención de incendios. El Cabildo ha tomado la determinación de prohibir fumar en el Parque Nacional durante todo el periodo de peligro de incendios, una medida nacida de la detección de conatos causados por colillas en zonas como La Ruleta o el Parador. "Los descuidos están siendo demasiadas veces demasiado a menudo", lamenta la consejera, justificando la necesidad de multas disuasorias.

 

Un compromiso con el futuro de Tenerife

La asunción de competencias plenas por parte del Cabildo de Tenerife no es el final de un camino, sino el comienzo de una responsabilidad mayor. Blanca Pérez resume esta visión con una mezcla de nostalgia y determinación: el objetivo es que el Teide vuelva a ser aquel lugar donde se puede "disfrutar del parque de una manera sana y tranquila", similar a las excursiones familiares de antaño, pero adaptado a la realidad de una isla que recibe millones de visitantes.


Con la implementación de la ecotasa para turistas, cuyos ingresos se reinvertirán íntegramente en la conservación y vigilancia del espacio, Tenerife se asegura de que el mantenimiento de su emblema no recaiga solo sobre los hombros de los ciudadanos que pagan sus impuestos en la isla. "Los turistas no protestan por pagar... cuando vas a otro país tú pagas por acceder a un monumento natural y no te quejas", reflexiona Pérez.

 

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