por Europa Press
La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Jimena Delgado, ha exigido al grupo de gobierno (PSOE, NC-BC y Podemos) la paralización urgente de todas las notificaciones de la nueva tasa de basura, tanto físicas como electrónicas, hasta que tenga plenamente habilitado el sistema de pago fraccionado para todos los vecinos afectados.
En una nota de prensa, la popular ha advertido de que los ciudadanos ya han comenzado a recibir la liquidación de la tasa de residuos correspondiente a 2026, que asciende a un importe general de 149,33 euros por vivienda, "sin que exista en este momento una vía para acogerse al pago fraccionado".
Por ello, Delgado ha reclamado que se suspendan también los plazos de pago que ya estén corriendo para las personas notificadas, con el fin de evitar un "agravio comparativo" y una situación de "absoluta indefensión" entre los contribuyentes.
También ha recordado que su grupo político ha recurrido esta tasa ante los tribunales por considerarla "injusta, desproporcionada y falta de transparencia".
Delgado ha calificado la medida como el "basurazo" de la alcaldesa, Carolina Darias, y ha criticado que se pretenda cobrar de golpe un importe que equivale a "prácticamente una semana de comida para una familia" en un contexto de escalada del coste de la vida, con subidas en hipotecas, alquileres y la cesta de la compra.
Asimismo, la dirigente del PP ha criticado que la tasa aprobada por el gobierno municipal "trata como iguales realidades que no lo son" y no responde de manera efectiva al principio de que "quien contamina paga", ya que no mide el reciclaje real ni la generación de residuos de cada vivienda.
En este sentido, ha señalado que el contenedor marrón sigue sin estar implantado en toda la ciudad y que las bonificaciones previstas son "escasas, insuficientes y, en buena parte, rogadas", lo que obliga a los propios vecinos a tramitarlas y satura al personal de la Oficina Tributaria.
Finalmente, Delgado ha calificado este cobro de "especialmente ofensivo" debido a que el Ayuntamiento dispone de 672 millones de euros en fondos líquidos.
Además, ha subrayado que la tasa comienza a cobrarse en un escenario de "emergencia sanitaria" declarada por la falta de salubridad y limpieza en los barrios, sumado a una huelga del Servicio Municipal de Limpieza "en ciernes", lo que para la popular hace difícil explicar a los vecinos este desembolso "mientras ven sus calles sucias y los contenedores desbordados".