por Politican
Canarias acoge el foro "Economías Pequeñas, Ideas Grandes", un encuentro que se celebrará a finales de este mes de junio en el espacio de la Mutua Tinerfeña, en La Laguna. Antonio Salazar, director de La Gaveta Económica explica en entrevista en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" que para entender qué le ocurre a Canarias, es fundamental escuchar a quienes ven las islas desde la distancia.
El evento, que se desarrollará entre el 25 y 26 de junio, no es un foro más en la agenda institucional. Es, en palabras de su organizador, un "ejercicio de fe" que busca romper con los marcos intelectuales agotados y liberar el potencial creativo del archipiélago. Con la participación de ponentes que viajan desde Londres o Estados Unidos, y la presencia destacada del embajador de Estonia, el foro aspira a ser el catalizador de un debate que la sociedad civil canaria lleva años postergando.
Uno de los platos fuertes del encuentro es la participación del embajador de Estonia, un país que, a pesar de no tener una vinculación geográfica con Canarias, comparte una característica fundamental: es una economía pequeña que ha sabido proyectar ideas globales. Con una población de apenas 1,4 millones de habitantes, esta antigua república soviética se ha posicionado como uno de los países más digitalizados del mundo.
Para Salazar, invitar a Estonia no es una casualidad. "Es un país que ha tomado decisiones en la buena dirección y que, según la OCDE, tiene el sistema fiscal más eficiente del mundo", explica. Es crucial entender que la eficiencia no es sinónimo de opacidad. Salazar es tajante al respecto: "Eso no significa que sea un paraíso fiscal. Los impuestos no son bajos, pero no distorsionan la actividad".
El sistema estonio presenta una innovación que podría resultar revolucionaria en el contexto canario. En Estonia, las empresas no pagan el Impuesto de Sociedades por el mero hecho de generar beneficios. El impuesto solo se activa cuando el propietario o los accionistas deciden repartir dividendos. Mientras el dinero permanezca en la empresa, puede destinarse a la expansión, a la inversión tecnológica o a la creación de empleo sin ser gravado.
"Si no se reparte el dividendo, la empresa se queda con ese dinero y puede afrontar nuevas expansiones. Esa es la potencialidad de la idea", señala Salazar. Este modelo contrasta con el sistema español, donde la reserva de capitalización es parcial y limitada. La pregunta que el foro pondrá sobre la mesa es directa: ¿Valdría la pena adoptar un sistema que no penalice el crecimiento empresarial?
Estonia no solo es un modelo fiscal; es un ecosistema de éxito donde han nacido gigantes tecnológicos como Skype o Waze. El secreto, según el director de La Gaveta Económica, reside en "liberar el talento de los ciudadanos". En aquel país, el Gobierno y la sociedad caminan de la mano, hasta el punto de que el sector público compite en salarios por el talento informático. Es una filosofía de competitividad y meritocracia que choca frontalmente con la cultura de la subvención que a menudo lastra el crecimiento en las regiones ultraperiféricas.
El Régimen Económico y Fiscal (REF) es, sobre el papel, la herramienta más potente para la prosperidad de las islas. Sin embargo, Antonio Salazar se muestra profundamente crítico con su aplicación actual. A pesar de ser un fiel defensor de la herramienta en esencia, considera que el REF actual ha perdido su rumbo y su capacidad de generar riqueza compartida.
Salazar recurre a una analogía gastronómica ya famosa para explicar la degradación de este derecho histórico: "El REF es como ese jamón que te regalan en Navidad. Lo lógico sería cortarlo con cuidado, siguiendo un tutorial, manteniendo la forma. Pero en la realidad, es un jamón que ponen encima del pollo y ahí todo el mundo entra a meterle dentelladas. Cada uno se queda con el cacho grande y va perdiendo la uniformidad".
La estadística es tozuda y avala el pesimismo del director de La Gaveta: desde el año 2000, Canarias no converge con la media nacional. De hecho, ha perdido más de 20 puntos de convergencia, situándose en un preocupante 79% sobre una base de 100. Por ello, Salazar propone incluso un cambio de nomenclatura hacia el término "Fuero Canario", buscando una definición que sea compartida y que sirva de base para la Canarias del futuro.
El objetivo es transitar de un sistema que satisface intereses sectoriales poco partidarios de la competencia hacia un marco que realmente potencie la economía regional sin necesidad de depender permanentemente de las "ayudas" de Madrid o Bruselas.
El foro también abordará la cruda realidad social de Canarias. Salazar destaca un dato que suele pasar desapercibido en el discurso político: la bajísima renta per cápita y la ausencia de una verdadera clase adinerada en términos globales.
"En Canarias, con una renta de 45.000 euros al año, ya estás en el 10% de la población que más percibe. Nadie que gane 45.000 euros se puede considerar rico", afirma con rotundidad. De hecho, solo el 3% de las rentas declaradas superan los 60.000 euros. Esta realidad se traduce en escenas cotidianas que Salazar confiesa que le "desgarran profundamente": ver a personas en la cola del supermercado teniendo que retirar productos del carrito porque no les alcanza el dinero.
Frente a la "inflación de eventos" que vive Canarias, el foro "Economías Pequeñas, Ideas Grandes" se erige como un espacio de libertad absoluta. Salazar ha evitado dar directrices a sus ponentes para no sesgar el debate. "El que se la juega soy yo", admite, consciente de que el pensamiento libre es el único camino para encontrar soluciones a un estancamiento que dura ya un cuarto de siglo.
Con el apoyo de instituciones como el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna, y de empresas comprometidas como Canaragua, Dormitorum, Chafiras, Inetel o Cumbre 8, este foro pretende ser mucho más que una sucesión de charlas. Es una invitación a mirar hacia donde nadie mira —como a los economistas canarios que triunfan en el extranjero— y a recuperar la ambición de ser una economía dinámica, digitalizada y, sobre todo, próspera por méritos propios.
Entrevista completa: