por Politican
En una reciente conversación en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín", José Carlos Acha, consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, desgranó las claves de una estrategia que está transformando la isla en un referente internacional. Con una inversión que ya roza el millón de euros solo en el sector audiovisual y una firme defensa del diálogo frente a la creciente polarización social, Acha dibuja un panorama donde el talento local y el patrimonio histórico se dan la mano para proyectar a Tenerife hacia el futuro.
No es casualidad que el archipiélago se haya convertido en un imán para las grandes producciones. Según explica José Carlos Acha, estamos siendo testigos de cómo el sector audiovisual se consolida en todo el territorio, alcanzando una cifra de negocio que ya representa el 3% del Producto Interior Bruto (PIB). Este éxito es el resultado de un trabajo sostenido en el tiempo. "Desde hace muchísimo tiempo en Canarias se ha trabajado para que las islas se convirtieran en un plató al aire libre", afirma el consejero, destacando que el objetivo final es la creación de una industria sólida que genere nuevas líneas de beneficio económico y capacidades de enriquecimiento para la población local.
La apuesta del Cabildo de Tenerife es tangible y se traduce en cifras concretas. La corporación insular invierte actualmente cerca de 900.000 euros como impulso directo al audiovisual, una partida que ha ido creciendo desde los 500.000 euros iniciales en apenas tres años. Aunque la intención es alcanzar el millón de euros, Acha reconoce que el próximo año será un ejercicio "complejo" debido a que se trata de un año de transición electoral y los recursos deben repartirse entre diversas áreas que también requieren apoyo.
La estrategia de financiación no busca solo atraer capital foráneo, sino, sobre todo, promocionar el talento tinerfeño. Las ayudas se distribuyen en diversas modalidades que abarcan desde la preproducción hasta la distribución, incluyendo cortometrajes, largometrajes, documentales y cine de animación. Pero, ¿qué es lo que hace a Tenerife tan atractiva para los gigantes de la industria?
Para José Carlos Acha, la clave reside en una combinación de factores imbatibles: "las condiciones climáticas, paisajísticas, el hecho de que se haya creado poco a poco una industria de productoras que dan servicios a grandes compañías y, sobre todo, las exenciones fiscales". Esta fórmula ha permitido que Canarias se sitúe en la vanguardia de las producciones audiovisuales, atrayendo a figuras de la talla de Sylvester Stallone o grandes rodajes de Hollywood y plataformas como Netflix.
Uno de los puntos más interesantes de la gestión de Acha es su visión sobre la economía aparejada al cine. El dinero invertido no se queda solo en las pantallas; se distribuye por todo el tejido empresarial de la isla. El consejero enfatiza que las producciones dejan una cantidad de dinero "impresionante" en sectores que, a priori, podrían parecer ajenos al arte:
-Hostelería y Turismo: Hoteles y servicios de catering que atienden a cientos de trabajadores.
-Servicios Auxiliares: Lavanderías, ferreterías y empresas de transporte locales.
-Empleo Directo: La contratación de figurantes y personal técnico local.
Como ejemplo visual, Acha recuerda una grabación reciente frente al TEA (Tenerife Espacio de las Artes), donde se cortó la calle y se llenó de figurantes locales, demostrando que el cine es una industria que "permite desarrollar talento nuestro" mientras dinamiza los comercios de proximidad.
Más allá de los números y los rodajes, la gestión cultural se enfrenta hoy a retos sociales profundos. Al ser preguntado por la temporada de ópera y el mensaje de "emoción frente a la polarización", Acha se muestra reflexivo y directo. Considera que luchar contra este fenómeno es "complejo", ya que la polarización es producto del entorno y de las formas de pensar, algo que incluso afecta al mundo intelectual.
Su receta es clara: diálogo, empatía y comprensión de los argumentos del otro. El consejero rechaza los fanatismos y las ideas preconcebidas sobre lo que debe ser considerado "alta cultura". Pone como ejemplo a las bandas de música, a menudo menospreciadas por algunos sectores: "Las bandas de música tienen conciertos de música sinfónica que cuando uno los oye dice: 'Dios mío, esto es una sinfónica'. No hay que ser un fanático ni un tramontano refugiado en ideas preconcebidas". Para él, lo maravilloso de la cultura es que nos une a todos y permite que cualquier persona pueda crear y disfrutar.
José Carlos Acha se muestra especialmente preocupado por la denominada "cultura de cancelación", a la que califica como "lo más lamentable que podemos ver y aceptar". En un contexto donde se cuestionan obras del pasado bajo la óptica moral actual, el consejero defiende que el arte debe entenderse en su contexto contemporáneo.
"Cualquier artista cuando genera su producción la hace en el contexto contemporáneo en el que se mueve", explica. Acha menciona casos que le resultan "surrealistas", como la prohibición de obras como Tintín en ciertos países debido a que ofenden la visión actual de determinados pueblos. Para el responsable de Cultura del Cabildo, modificar una película o un libro antiguo es comparable a modificar una pintura: es una obra que responde a su época, con sus aciertos y sus errores, y debe ser respetada como tal.
Uno de los hitos más recientes y satisfactorios de su mandato ha sido la reapertura de la Librería del Cabildo, un centro que permaneció cerrado durante cuatro años en la legislatura anterior. Acha confiesa que volver a abrir este espacio fue una prioridad absoluta y una necesidad para la isla. El proceso no fue sencillo: llevó dos años localizar los fondos en almacenes que no reunían las condiciones adecuadas de conservación.
"Se tuvo que hacer un expurgo enorme porque había algunos libros que ya no se podían usar por humedades", relata con pesar. Sin embargo, tras reconstruir la estructura administrativa, la librería abrió sus puertas en mayo, convirtiéndose no solo en un punto de venta, sino en un foco de actividad cultural vibrante.
La librería se ha reactivado con un programa ambicioso liderado por figuras como Roberto Toledo. Actualmente, el espacio acoge talleres de literatura, programas de poesía y presentaciones de libros inéditos, como la reciente obra de Juan Manuel García Ramos.
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