por Politican
La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, ha presentado este miércoles la Llave de Oro de la Ciudad que será entregada a Su Santidad el Papa León XIV con motivo de su visita oficial a la capital grancanaria este 11 de junio.
Durante el acto, en el que también estuvo presente el cronista oficial de la ciudad, Juan José Laforet, se dieron a conocer los detalles de esta distinción, una de las máximas contempladas en el Reglamento municipal de Títulos, Condecoraciones y Distinciones Honoríficas.
La Llave de Oro está reservada a los jefes de Estado extranjeros que visitan oficialmente Las Palmas de Gran Canaria y, de manera excepcional, a personalidades de relevancia internacional cuyos méritos extraordinarios cuentan con reconocimiento universal, según explicó la alcaldesa.
Carolina Darias señaló que “esta entrega se produce con motivo de la primera visita institucional de un Papa en 548 años de historia de la ciudad. Es un reconocimiento que tiene un gran simbolismo histórico, un gran valor institucional y que representa lo que somos: una ciudad abierta, de acogida y hospitalaria”.
En este sentido, con esta entrega, el Ayuntamiento expresa el respeto, el afecto y la hospitalidad de Las Palmas de Gran Canaria hacia Su Santidad, al tiempo que reconoce a una figura que representa valores universales como el diálogo, la paz, la solidaridad y el encuentro entre culturas y pueblos.
Por su parte, Juan José Laforet recordó que la Llave de Oro posee además un profundo significado histórico. Su origen se remonta a las antiguas ciudades amuralladas medievales, donde la entrega de las llaves simbolizaba la confianza y el honor dispensados a visitantes ilustres. En Las Palmas de Gran Canaria, este símbolo conecta también con el pasado fortificado de la ciudad y con accesos históricos como la antigua Puerta de Triana, representando hoy la apertura de la capital al mundo y su vocación de encuentro entre continentes, culturas y pueblos, según explicó el cronista oficial de la ciudad.
La concesión de esta distinción supone, además, la recuperación de una tradición que no se producía desde 1996, cuando la ciudad otorgó la Llave de Oro con motivo de la visita a Gran Canaria de destacados científicos y premios Nobel.
Una pieza única
La pieza, creada expresamente para esta ocasión, fue fundida artesanalmente en metal zamak por un orfebre artesano y posteriormente chapada en Oro de Ley. Presentada sobre una placa de latón, constituye una obra única que combina tradición, artesanía e innovación.
El proyecto comenzó con una fase de investigación y desarrollo conceptual destinada a definir un diseño capaz de reflejar la relevancia institucional e histórica del acontecimiento.
Tras la selección del diseño definitivo, el equipo de diseño de la fábrica responsable de la pieza desarrolló el modelado tridimensional y supervisó todo el proceso de producción hasta obtener el resultado final.
La Llave de Oro entregada al Papa León XIV, reconocimiento cuya concesión fue aprobada por el Pleno de la ciudad, pasa así a formar parte de la historia institucional de Las Palmas de Gran Canaria como símbolo de acogida, reconocimiento y apertura al mundo.