por Politican
La política española atraviesa uno de sus momentos más convulsos, marcado por una inestabilidad parlamentaria sin precedentes y una sucesión de escándalos que parecen haber sumido al país en un estado de aletargamiento. En este escenario, Carlos Sánchez, Diputado Nacional del Partido Popular por la Provincia de Las Palmas y recientemente nombrado presidente de la comisión gestora del PP en Gran Canaria, ofrece en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" su visión sobre la realidad nacional, al tiempo que traza la hoja de ruta para que su formación recupere la hegemonía en la isla.
La situación política en Madrid se describe como una crisis de imagen internacional "horrenda". Carlos Sánchez, conocedor de la actualidad parlamentaria diaria, asegura que ante el caso de Zapatero, imputado por blanqueo, mientras que la UDEF lanza un operativo y registra la empresa de sus hijas, ha terminado por materializarse en una situación que califica de gravísima. "La verdad que es gravísima la situación porque al final un expresidente del Gobierno mantiene ese estatus en España, y la imagen internacional que damos es horrible", afirma el diputado con preocupación.
A juicio del representante popular, el Partido Socialista ha entrado en una fase de descomposición interna que afecta directamente a la gobernabilidad. Para Sánchez, la sensación en la calle y en las instituciones es de un bloqueo absoluto. "El PSOE ha colapsado totalmente, es mi opinión. A partir de ahora no sé qué es lo que puede ocurrir. Cualquier cosa puede ocurrir, desde una convocatoria de elecciones hasta inestabilidad en el gobierno de España, aún más si cabe", sentencia.
Uno de los puntos más críticos señalados por Carlos Sánchez es la falta de herramientas fundamentales para gobernar, como son las cuentas públicas. La ausencia de unos Presupuestos Generales del Estado no es solo un problema administrativo, sino un síntoma de la debilidad del pacto que sostiene al actual Ejecutivo:
-Inactividad en el Congreso: Sánchez revela una realidad frustrante para los legisladores. "La sensación de impotencia y de pérdida de tiempo de 350 legisladores que vamos todas las semanas al Congreso es total y absoluta".
-Falta de control financiero: La ausencia de presupuestos impide la labor de fiscalización. "España no tiene cuentas públicas. Por tanto, la labor de fiscalización de los dineros del Estado no se está produciendo en la medida que se tiene que producir".
-Anestesia social: El diputado advierte sobre el peligro de normalizar el escándalo. "Lo que estamos asistiendo en estos momentos en España es a una especie de anestesia general, porque nos hemos acostumbrado a un cúmulo de escándalos y de corrupción generalizada".
Ante la pregunta de si el Partido Popular debería forzar un cambio mediante una moción de censura, Calos Sánchez se muestra prudente pero firme. Para él, esta herramienta no debe ser un brindis al sol, sino un mecanismo con garantías de éxito que desemboque en las urnas. "Yo no soy partidario de hacer una moción de censura si no están amarrados los acuerdos... si sale victorioso Pedro Sánchez, de nuevo toma fuerza", explica. El objetivo, en caso de producirse, sería meramente instrumental: "Dar la voz a los ciudadanos españoles para que con su voto determinen cuál debe ser el gobierno".
Sin embargo, el optimismo respecto a un cambio de apoyos parlamentarios es bajo debido a la actitud de los socios nacionalistas del gobierno. Según el diputado, estas formaciones están "mordiendo las estructuras del Estado" para obtener beneficios territoriales, aprovechando la extrema debilidad de un gobierno que no ganó las elecciones pero logró pactos.
Mientras en Madrid se lidia con la tormenta política, en el archipiélago se abre una nueva etapa para el Partido Popular. Carlos Sánchez asume la presidencia de la comisión gestora en Gran Canaria con un compromiso claro: devolver la ilusión al votante y recuperar el liderazgo perdido. Aunque confiesa que los primeros días fueron de reflexión intensa —"Estuve un par de días sin dormir... pero ya reflexionando y viendo los equipos, estoy medio ilusionado"—, su mirada está puesta en 2027.
"Mi objetivo es que el PP vuelva a ser la primera fuerza política de Gran Canaria", declara Sánchez. Para lograrlo, reconoce que es necesario analizar por qué se perdió esa posición tras años de hegemonía.
Sánchez no elude la autocrítica al analizar el pasado reciente del partido. Reconoce que la salida de figuras de gran peso dejó un vacío difícil de llenar. "Tuvimos un hiperliderazgo de José Manuel Soria muchos años, que ha sido uno de los políticos más extraordinarios de Canarias, y cuando él deja la política, se produce un vacío que a veces no sabemos reconducir".
A esta situación se sumaron errores propios y una coyuntura nacional favorable al PSOE. No obstante, el nuevo líder de la gestora agradece el trabajo de su predecesor, Carlos Ester, asegurando que recibe un partido "más fuerte de lo que él lo cogió", pero consciente de que queda mucho camino por recorrer en municipios donde la representación es mínima o inexistente.
Uno de los pilares estratégicos de Sánchez es lo que ha bautizado como la "Operación Capital". Se trata de una visión en la que el Cabildo de Gran Canaria, dada su potencia financiera, debe volcarse en resolver los problemas de la ciudad más importante de la isla sin descuidar el resto de los municipios.
El diputado argumenta que el Cabildo es la institución esencial por su solidez administrativa y sus recursos: "Tiene fondos y la ratio de personal con respecto al presupuesto es de tan solo el 17%, lo cual deja márgenes para mejorar". Su propuesta es clara: "Debemos seguir invirtiendo en Artenara o Tejeda, pero sobre todo el Cabildo se debe centrar en Las Palmas de Gran Canaria, porque es donde viven decenas de miles de personas en barrios que en muchas ocasiones están deprimidos".
Respecto a la situación en Las Palmas de Gran Canaria, Sánchez defiende la labor de oposición de Jimena Delgado, aunque deja en el aire quién liderará la candidatura en 2027. Especialmente crítico se muestra con las voces que piden paralizar proyectos ya iniciados. "Es inaceptable que después de una década molestando a los ciudadanos y gastados 200 millones de euros, se hable de paralizar la MetroGuagua. Me parece irresponsable completamente", afirma de manera tajante.
A pesar de su experiencia y de haber cumplido sus aspiraciones políticas en el Congreso, Sánchez no cierra la puerta a liderar el proyecto del Cabildo, aunque insiste en que su prioridad es el equipo. "Si hay mejores candidatos que yo, que seguro que los hay, los pondré sobre la mesa porque aquí lo que interesa es sumar". Su veteranía —"Fui concejal con 24 años, he estado dentro y fuera"— le otorga una perspectiva de servicio que ahora pone a disposición de una isla que, según sus palabras, necesita un "meneo importante".
Finalmente, el diputado cierra con un mensaje de lealtad hacia aquellos compañeros que han tenido que dar un paso al lado por salud, como Sergio Ramos en Telde, a quien mantiene las puertas abiertas: "Las puertas las tiene no abiertas, sino de par en par". Con esta mezcla de renovación y respeto a la experiencia, el PP de Gran Canaria inicia una travesía que busca culminar con un cambio de ciclo político en el archipiélago.
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