por Politican
La economía de las Islas Canarias se encuentra en un punto de inflexión donde la incertidumbre global, los retos demográficos y la transformación tecnológica convergen. Para entender este escenario complejo, contamos con la visión analítica de José Miguel González, Economista y Director de consultoría en Corporación 5, quien desglosa en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" desde los riesgos reputacionales sanitarios hasta las grietas del mercado laboral y habitacional en el archipiélago.
Uno de los temas más sensibles para una economía dependiente del turismo es la salud pública. Ante la reciente preocupación por casos aislados de virus como el hantavirus, González es claro: "reputacionalmente es como podría afectar", aunque matiza que, por ahora, las circunstancias han sido bien gestionadas. El economista recuerda que la memoria colectiva del año 2020 sigue muy presente, cuando la pandemia detuvo el motor del mundo.
González rememora los modelos econométricos que su equipo realizó durante la crisis del coronavirus, señalando una precisión casi profética en sus datos. "Nosotros habíamos hecho simulaciones que creíamos que eran erróneas de un 20% de caída del producto interior bruto extrapolado al año. Al final quedó en un 18%", explica. Esta experiencia ha servido para establecer un "suelo" y un "techo" ante posibles nuevas alertas sanitarias.
En el escenario actual, el director de Corporación 5 considera que "peor que la COVID no va a ser", debido a que el comportamiento de otros virus conocidos no es tan propagable. Sin embargo, subraya que la incertidumbre es el mayor enemigo de la estabilidad: "La incertidumbre suele ocasionar o apretar el botón del pánico o no hacer absolutamente nada por ser un ignorante en esta materia".
Con la inminente visita del Santo Pontífice al archipiélago, las expectativas sobre su impacto económico han crecido. No obstante, José Miguel González aporta una dosis de realismo basada en la comparativa internacional de eventos similares.
A diferencia de otros eventos deportivos o culturales, la visita papal se caracteriza por su brevedad. González señala que, desde el punto de vista de la facturación, "no hay una percepción de que nos va a salvar el año", ya que se trata de una estancia de apenas 48 o 72 horas.
-Impacto directo: Consumo inmediato en hostelería y servicios durante los días del evento.
-Impacto indirecto: Prácticamente inexistente en comparación con rodajes cinematográficos o pruebas deportivas de larga duración.
-Valor publicitario: El verdadero beneficio reside en la "sensibilidad a nivel internacional" que proyecta el destino.
En este sentido, el economista diferencia este hito de otros como la Transvulcania en La Palma, donde el lugar pervive y genera economía mucho después de la carrera. En el caso de la visita del Papa, afirma tajante: "es una puesta en escena de quita y pon".
Quizás el análisis más crítico de González se centra en el mercado laboral y la inserción social. Con datos que indican que cerca de 44.000 personas compaginan varias ocupaciones en el archipiélago, el concepto de éxito laboral está en entredicho.
González rechaza el término simplista de "trabajadores pobres", prefiriendo hablar de un desajuste entre ingresos y retos vitales. "Tener un contrato te inserta laboralmente, pero tener un contrato no siempre te inserta socialmente", afirma con rotundidad. A pesar de que Canarias presenta tasas de paro no vistas desde 2007 (por debajo del 10% en islas como Tenerife o La Palma), la sensación de prosperidad no llega a todos.
El experto define esta situación como pobreza relativa: "Yo soy más rico de lo que era, pero soy más pobre relativamente comparado con los demás, tanto del entorno nacional como del entorno europeo".
Para el director de Corporación 5, el error sistemático de las administraciones es intentar solucionar el problema de la vivienda únicamente a través del incremento de los salarios. "La vivienda se soluciona vía vivienda. Es imposible incrementar tanto las rentas de las familias para que adquieran una vivienda al precio que lo tienen hoy", sentencia.
González insiste en que el derecho constitucional a la vivienda debe garantizarse mediante una oferta adecuada por parte de la administración, y no mediante medidas que interfieran con la propiedad privada. "El fuego ya lo inventaron en la prehistoria. No volvamos a inventar el fuego", añade para recalcar que la solución es construir más inmuebles.
Ante la llegada de la Inteligencia Artificial (IA) y los informes que sugieren la destrucción de hasta 105.000 empleos en Canarias, José Miguel González mantiene una postura optimista basada en la historia económica.
González recuerda que cada innovación tecnológica, desde la máquina de vapor hasta el smartphone, ha transformado el trabajo, pero siempre ha terminado con más personas empleadas. "La IA se incorpora para incrementar nuestro rendimiento, no para sustituir el trabajo humano", explica.
Sin embargo, el economista lanza una advertencia para los profesionales del siglo XXI: "el que no se adapte, obviamente o será eliminado ese puesto o será transformado". Compara esta transición con la necesidad de aprender idiomas en décadas pasadas; quien no se especializa en las nuevas habilidades transversales, queda fuera del mercado.
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