por Politican
El 28 de abril de 2025 España sufrió un gran apagón que sumió a la península en la oscuridad absoluta. Juan José Martínez, consejero Insular de Innovación, Investigación y Desarrollo del Cabildo de Tenerife, recuerda aquel lunes como un punto de inflexión que no solo puso a prueba las infraestructuras actuales, sino que aceleró la hoja de ruta hacia una autonomía digital y energética sin precedentes.
Aquel día de crisis eléctrica en la península, el 28 de abril de 2025, la conectividad de España pendía de un hilo. Juan José Martínez recuerda que para el Cabildo fue una jornada de máxima intensidad: "Ese día lo pasamos asegurando que la conectividad con península funcionara, de tal manera que nuestros cables —tenemos cuatro que conectaban en península— se mantuvieran operativos". El consejero explica que, ante la caída del suministro en el territorio continental, fue necesario activar grupos electrógenos para garantizar que los operadores que utilizan la red de Canalink, empresa del Cabildo especializada en cable submarino y segundo operador de España, no perdieran el servicio.
Uno de los proyectos más ambiciosos que lidera Martínez es la creación de un nodo de comunicaciones propio en Tenerife. Actualmente, cuando se realiza una llamada de teléfono móvil entre dos personas que están a apenas tres kilómetros de distancia en la isla, la señal debe viajar hasta la península y volver a bajar. Aunque la latencia es imperceptible para el oído humano, esta estructura supone un riesgo en situaciones de emergencia.
"Queremos que esto no vuelva a pasar. Estamos trabajando la posibilidad de tener un nodo de comunicaciones aquí en Tenerife, de tal manera que cuando vuelva a caer, por cualquier motivo, el suministro en península, podamos tener la capacidad de poder redistribuir el tráfico desde aquí", afirma el consejero. Este avance permitirá que las comunicaciones en el archipiélago funcionen con independencia de lo que pase en el territorio continental. Hasta el momento, once operadoras ya han mostrado su compromiso para unirse a esta iniciativa que busca la "soberanía en telecomunicaciones".
El consejero señala que ya cuentan con ese de operadores y anuncia la fecha para formalizar los siguientes pasos: "Estamos esperando tener durante el mes que viene un encuentro para al menos las 11 primeras operadoras que están de acuerdo en implementarlo, pues empezar con ellos y progresivamente irlos incorporando todos".
Martínez explica que el objetivo de estas reuniones es materializar un sistema donde el tráfico de datos no tenga que "subir a península y volver a bajar", garantizando la conectividad interna de las islas ante cualquier fallo en el territorio continental. Además, deja la puerta abierta a la expansión del proyecto: "Esa es nuestra intención con todos los operadores que quieran unirse a esta iniciativa".
Otro de los pilares en los que está trabajando el Cabildo de Tenerife es la búsqueda de fuentes de energía constantes y limpias. Aunque la eólica y la fotovoltaica son fundamentales, dependen de la variabilidad del viento y el sol. Por ello, el proyecto de sondeo de geotermia a través del ITER representa una esperanza real de cambio radical.
"La energía geotérmica es realmente la que sustituye de verdad la energía fósil porque es continua; está 24 horas funcionando, 7 días a la semana", explica Martínez. El proyecto, que cuenta con socios industriales de Islandia —líderes mundiales en la materia—, ya ha iniciado las perforaciones. Se han bajado los primeros 150 metros y se tiene capacidad para alcanzar los 3.000 metros.
La meta es encontrar agua o vapor a más de 120 grados centígrados para mover turbinas de generación eléctrica. Si los resultados que se esperan para este verano son positivos, Tenerife podría aspirar a un nivel de autoabastecimiento similar al de Islandia, donde las importaciones de combustible se limitan casi exclusivamente al transporte. Martínez destaca que este recurso barato y constante abriría las puertas a industrias intensivas en energía, como los centros de datos, que requieren estándares de refrigeración y suministro muy estrictos.
Si la conectividad submarina es el sistema nervioso de la isla, la estrategia aeroespacial es su visión de futuro. Tenerife ha sabido capitalizar la presencia del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), un centro que Martínez describe como comprometido con la transferencia de conocimiento. El IAC no solo produce ciencia teórica, sino que fabrica tecnología puntera, como telescopios de óptica avanzada que se exportan a centros de investigación de todo el mundo.
Tenerife se ha convertido en el primer territorio de España en contar con una constelación de satélites propia. Este proyecto no tiene un fin meramente exploratorio, sino aplicaciones prácticas directas en la economía local. Gracias a una cámara única en el mundo con capacidad de observación infrarroja, los satélites impulsados por el Cabildo pueden detectar fuentes de calor a través del humo en incendios forestales o medir el estrés hídrico de los cultivos.
Martínez detalla con entusiasmo esta aplicación agrícola: "Podemos determinar el estrés hídrico en cada una de las comarcas de las islas y dar recomendaciones diarias a los agricultores por tipo de cultivo y comarca de cuáles son las recomendaciones de riego en función de lo que detecten nuestros satélites". Es la tecnología espacial puesta al servicio de la sostenibilidad y la eficiencia primaria.
El consejero a su vez destaca que, el crecimiento de esta industria en la isla es tangible. En los últimos seis meses, seis empresas del sector aeroespacial se han instalado en el Parque Científico y Tecnológico de Tenerife. Además, el Cabildo ha conseguido una financiación europea de 18 millones de euros para poner en marcha un telepuerto y un centro de seguimiento y control de satélites durante este año. Este "efecto tractor" está atrayendo a subproveedores y generando un ecosistema industrial que promete diversificar la economía insular.
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