por Politican
El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, mantiene su actividad como centro de referencia regional para estimulación cerebral profunda en trastornos del movimiento, realizando una media de 24 intervenciones al año. El Hospital Doctor Negrín cuenta con una Unidad de Atención Multidisciplinar formada por los servicios de Neurología y Neurofisiología, Neurocirugía, Psiquiatría y Radiodiagnóstico. Profesionales de estas especialidades forman parte de un comité que mantiene reuniones mensuales para tratar a estos pacientes, asegurando una asistencia sanitaria de primer nivel.
El Parkinson es una patología crónica, progresiva e irreversible, secundaria a la falta de producción de una sustancia química en el cerebro llamada dopamina, la cual es responsable de ayudar a la coordinación del movimiento y de regular el estado de ánimo. Constituye la segunda enfermedad neurodegenerativa más común en todo el mundo y, en España, afecta a unos 120.000-150.000 personas, además, se estima que su prevalencia aumentará en el futuro. Cada año se diagnostican unos 10.000 nuevos casos. El 70% de las personas diagnosticadas en España tienen más de 65 años, pero el 15% son menores de 50.
En el territorio nacional, la prevalencia y la incidencia del Parkinson se ha incrementado considerablemente en las últimas décadas, fundamentalmente debido al aumento de la esperanza de vida, a los avances diagnósticos y terapéuticos y a una mayor sensibilización respecto a esta enfermedad, ya que es cada vez más conocido que es frecuente, tratable y que requiere de un diagnostico lo más temprano posible. Por esta razón, la Sociedad Española de Neurología estima que el número de afectados se duplicará en 20 años y se triplicará en 2050.
Esta patología tiene un gran impacto en vida de los pacientes y de sus cuidadores. También supone una importante carga socioeconómica. Aunque la depresión puede ser la primera manifestación del Parkinson, el estreñimiento, la alteración del olfato o el trastorno de conducta del sueño REM, entre otros síntomas no menores, pueden ser marcadores precoces de la enfermedad. Aunque no existen tratamientos curativos, el aumento en la disponibilidad de terapias avanzadas, entre las que se encuentra la estimulación cerebral profunda, permite mejorar la calidad de vida de los pacientes.