por Politican
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de las concejalías de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, así como de Aguas, ha licitado recientemente la segunda fase del proyecto de renovación de la red de saneamiento del barrio de La Isleta, una actuación que cuenta con un presupuesto base de 1.034.545,05 euros financiado a través del Plan de Cooperación del Cabildo de Gran Canaria.
Esta intervención da continuidad al proceso de modernización de una red que, en gran parte, supera el medio siglo de antigüedad y presenta importantes deficiencias estructurales derivadas del desgaste de los materiales, la elevada pendiente del terreno y la acción de los gases generados en el interior de las conducciones.
Mauricio Roque, concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, ha señalado que “la licitación de esta segunda fase permite dar continuidad a una actuación estratégica para la ciudad, tras el inicio de los trabajos de la primera fase, donde ya se está renovando cerca de un kilómetro de red en el barrio de La Isleta”.
Por su parte, Francisco Hernández Spínola, concejal de Aguas, ha subrayado que “seguimos avanzando en la mejora y modernización del saneamiento de la capital, actuando sobre infraestructuras que presentan un importante grado de deterioro y que requieren una intervención integral para garantizar su correcto funcionamiento”.
Asimismo, Hernández Spínola ha añadido que “estas actuaciones no solo permiten mejorar la capacidad hidráulica de la red, sino también prevenir incidencias, reducir vertidos y reforzar la sostenibilidad del sistema, en línea con los objetivos del Plan Estratégico del Ciclo Integral del Agua 2024-2034”.
El proyecto contempla la actuación en cinco tramos de las calles Arauz, Bandama, Rosiana, Faro y Faicanes, donde se llevará a cabo la sustitución de colectores y albañales, así como la ejecución y rehabilitación de elementos asociados a la red de saneamiento.
En términos globales, se renovarán aproximadamente 758 metros de colector y 681 metros de albañal, además de 147 registros domiciliarios y 37 pozos de red. Asimismo, se incorporarán dispositivos de recogida de aguas pluviales en aquellos puntos donde resulta necesario mejorar la evacuación.
Las obras incluirán también la reposición completa del firme en los tramos afectados, garantizando la restitución de las condiciones originales de las calles tras la finalización de los trabajos.
Esta segunda fase permitirá actuar sobre algunos de los puntos más críticos de la red, donde se han detectado problemas como fisuras, desprendimientos, pérdidas de capacidad hidráulica y obstrucciones recurrentes, que han llegado a provocar vertidos puntuales e infiltraciones.