por Politican
La realidad del campo, la ganadería y la pesca en el archipiélago canario atraviesa un momento de profundos contrastes. Por un lado, la excelencia del producto local cosecha éxitos sin precedentes en mercados internacionales; por otro, la asfixiante subida de los costes de producción pone a prueba la resistencia de los profesionales de las islas. En una reciente entrevista en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín", el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, ha desgranado los desafíos que enfrenta el sector, lanzando una crítica contundente a la gestión de los mercados y la falta de control sobre los intermediarios en un contexto de crisis global.
Uno de los puntos más críticos de la intervención de Quintero se centra en la brecha existente entre lo que paga el consumidor y lo que recibe el productor. El consejero destaca que, a pesar de que el precio del combustible y los fertilizantes ha escalado de manera vertiginosa desde el inicio de los conflictos bélicos internacionales, los agricultores y ganaderos canarios han intentado no repercutir ese gasto en el precio final.
"Los agricultores a día de hoy, con los aumentos que han tenido, no han aumentado los precios", afirma Quintero con firmeza, citando conversaciones directas con productores de lechugas, papas y ganaderos de las islas. Según su testimonio, estos profesionales no han subido el precio del litro de leche o el kilo de queso todavía, a pesar de que cada vez que un pescador sale a faenar o un agricultor arranca su tractor, el coste es significativamente mayor. Para el consejero, es vital recordar que estos productores son, ante todo, empresas y empresarios que están soportando un aumento de costes sin ver incrementado su beneficio por venta.
Sin embargo, Quintero pone el foco en una sospecha que recorre el mercado: el papel de los intermediarios y la falta de control por parte del Estado. El consejero cuestiona por qué, en algunos casos, el consumidor ya nota aumentos excesivos cuando los insumos que se venden ahora fueron comprados meses atrás a precios más bajos. "Nosotros nos preguntamos, ¿qué pasa aquí? ¿Por qué no hay control del mercado de la competencia del Gobierno de España?", señala, llegando a hablar de un posible aprovechamiento de una situación de guerra y de crisis para beneficiarse de los mercados.
Para ilustrar esta situación, Quintero utiliza una analogía muy clarificadora: "Si yo tengo un almacén de un bar y he comprado 200 cajas de refresco con fecha de caducidad de un año, lo que no es lógico es que a la segunda semana de la guerra tú me subas el refresco porque tienes el stock ahí". Esta crítica apunta directamente a aquellos que se benefician de un stock comprado a bajo precio para venderlo a precio de crisis, una práctica que el Gobierno de Canarias no puede sancionar por falta de competencias, pero que ha denunciado públicamente.
Otro de los frentes abiertos para la Consejería es la gestión de las ayudas tras fenómenos meteorológicos adversos, como la reciente borrasca 'Therese'. Aunque el Gobierno de España ha anunciado un paquete de medidas para las zonas afectadas, Quintero se muestra cauteloso ante la falta de detalles y la experiencia previa con la administración central.
Se ha hablado de una cobertura del 50% de la afección, destinada tanto a infraestructuras municipales como al sector primario. No obstante, el consejero advierte que aún no conocen el detalle de cómo se regularán estas ayudas o si llegarán de forma directa a los agricultores y ganaderos. En Canarias, los daños han afectado especialmente a explotaciones situadas en cauces de barrancos y a infraestructuras de riego, como válvulas y compuertas dañadas por la presión de las riadas.
La preocupación de Quintero radica en lo que él denomina un juego de "trilero" financiero por parte del Estado. Pone como ejemplo la reconstrucción de La Palma, donde asegura que el Gobierno central solo ha pagado un año de las ayudas prometidas, mientras que el resto se cubrió con el superávit de la propia comunidad autónoma. "Es muy fácil jugar con el dinero ajeno. Yo lo digo, pero tú lo cumples y tienen que pagarlo", critica el consejero, temiendo que las ayudas por la borrasca sigan el mismo camino de dilación. Además, destaca un matiz semántico importante: el Gobierno central ha evitado el término "zona catastrófica", utilizando en su lugar "zonas especialmente dañadas" o afectadas por emergencias de protección civil, lo que conlleva condicionantes técnicos distintos que el Gobierno de Canarias deberá analizar minuciosamente.
A pesar de las dificultades, no todo son sombras en el panorama agroalimentario canario. La próxima participación de las islas en el 39º Salón Gourmets de Madrid es una muestra del "éxito aplastante" que los productos canarios están teniendo fuera de sus fronteras. Quintero destaca que el sector está haciendo las cosas bien y que la calidad diferenciada de las islas es cada vez más valorada a nivel mundial.
Un ejemplo inspirador es el de un joven viticultor de La Palma de apenas 25 años, quien, tras recibir una subvención, ha logrado pasar de una producción de 4.000 botellas a 8.000, exportando el 95% de su producción a mercados europeos y americanos a precios muy competitivos. Este es el camino que Quintero defiende: la valorización de un producto que, debido a la orografía de las islas, requiere una viticultura heroica, manual y sin mecanización, lo que eleva los costes de producción pero ofrece un sabor y una calidad inigualables.
En el Salón Gourmet, Canarias sacará pecho con sus productos estrella:
-Vinos de viticultura heroica: Únicos en el mundo por su cultivo manual en pendientes.
-Frutas tropicales y subtropicales: Papaya, pitaya y el plátano de Canarias, que destacan por sus grados brix (dulzor) y calidad superior al madurar en la planta.
-Quesos premiados: Un producto altamente reclamado por el sector gourmet internacional.
-Sector pesquero: Por segundo año consecutivo, el pescado canario tendrá un lugar destacado. La biodiversidad de las islas permite exportar especies que no existen en el resto de Europa. De hecho, Quintero revela que ya se exporta pescado a Estados Unidos por un valor comercial de 5,7 millones de euros.
A pesar del éxito exterior, Narvay Quintero tiene clara cuál es la prioridad absoluta de su departamento: el mercado interior y la soberanía alimentaria. Existe una dicotomía inevitable cuando un producto local alcanza precios altos en el extranjero, lo que podría dificultar su acceso para el consumidor canario. Sin embargo, el consejero defiende que la exportación es positiva porque otorga prestigio a la marca "Canarias" y el turista, al regresar a su país, busca ese producto que conoció en las islas.
"Nuestra gran apuesta es por el mercado interior siempre, la soberanía alimentaria es la apuesta clara", afirma Quintero. El reto es hacer entender al consumidor local el valor detrás de cada producto. El consejero reflexiona sobre el esfuerzo de un viticultor que trabaja durante nueve meses sin cobrar para, finalmente, obtener apenas un euro de beneficio por botella. En este sentido, celebra que cada vez hay más conciencia en las islas sobre el producto de kilómetro cero.
Entrevista completa: