por Politican
Gustavo González de Vega, viceconsejero de Economía e Internacionalización del Gobierno de Canarias, a través de una entrevista en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" explica cómo Canarias se ha convertido en un "laboratorio de vanguardia" para el emprendimiento, adelantándose incluso a las normativas nacionales.
Uno de los anuncios más esperados y con mayor impacto para el tejido productivo de las islas es, sin duda, la elevación del umbral para la exención del Impuesto General Indirecto Canario (IGIC). Según explica González de Vega, a partir del 1 de julio, entrará en vigor una medida que permitirá a los autónomos con una facturación de hasta 50.000 euros quedar exentos de este tributo.
Esta iniciativa no es solo un alivio fiscal, sino un mensaje político de calado. "En Canarias hemos sido absolutamente pioneros, únicos en España, únicos", afirma el Viceconsejero con rotundidad, destacando que mientras el Estado español aún no ha realizado la transposición de la directiva europea que permite franquiciar el IVA hasta los 85.000 euros, Canarias ya ha tomado la delantera. La medida ha tenido tal impacto que, en palabras del propio González de Vega, incluso ha forzado movimientos a nivel nacional.
Más allá del ahorro directo en las facturas, el Gobierno de Canarias pone el foco en un recurso que el autónomo suele valorar más que el propio dinero: el tiempo. La implementación de este régimen especial, denominado históricamente como REPEP (Régimen Especial de Pequeño Empresario y Profesional), trae consigo una reducción drástica de la carga burocrática.
El plan consiste en eliminar las declaraciones trimestrales para quienes se acojan a esta franquicia. "Lo que vamos a hacer es eliminar las declaraciones trimestrales; pasas de cinco declaraciones al año a una", señala González de Vega. Esta única declaración anual será meramente informativa, un reflejo de lo ocurrido en el periodo, eliminando la presión constante de los plazos trimestrales que asfixian el día a día del pequeño empresario.
Sin embargo, el viceconsejero es honesto al advertir que este régimen es totalmente voluntario. La clave reside en entender que, al no repercutir el IGIC, el autónomo tampoco puede compensar el impuesto soportado en sus compras. Por ello, González de Vega invita a cada profesional a valorar su situación: "Solo aquel que entienda que le beneficia... especialmente aquellos pequeños empresarios o profesionales, personas físicas que prestan servicios".
Para aquellos que no tienen grandes gastos operativos (como consultores o traductores), el beneficio es total. Según datos de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), se estima que esta medida podría suponer un beneficio global de 22 millones de euros para el colectivo en Canarias. A nivel individual, se cifra un ahorro de entre 600 y 700 euros anuales si se suma el coste de asesoría fiscal, software de gestión y las aproximadamente dos horas mensuales que el autónomo dejará de dedicar a la burocracia. "Son dos horas valiosísimas para seguir trabajando o para estar en casa", recalca el Viceconsejero.
La estrategia del Gobierno canario, liderada bajo la visión de Manuel Domínguez como vicepresidente y consejero de Economía, no se limita a la fiscalidad indirecta. González de Vega destaca la creación de la Dirección General de Autónomos como un hito que ha permitido desplegar un plan de apoyo que cubre todas las etapas de la actividad empresarial, desde el inicio hasta los momentos de crisis personal.
Uno de los puntos más sensibles es la vulnerabilidad del autónomo ante la enfermedad. Es una frase común decir que "el autónomo no se puede poner enfermo", y el Gobierno de Canarias ha decidido atacar esta realidad. Una de las grandes novedades para este ejercicio es la cobertura de los dos primeros meses de baja por incapacidad temporal.
En este periodo, el autónomo suele verse obligado a seguir pagando su cuota a la Seguridad Social sin generar ingresos. La medida cubrirá hasta 700 euros para que "al menos el hecho de no poder trabajar porque no pueden... no tengan que pagar a la Seguridad Social". Este apoyo se suma a otras líneas de ayuda ya consolidadas, como la cuota cero para el primer año de actividad y las bonificaciones de hasta dos puntos en el tipo de interés para préstamos destinados a inversiones productivas.
Para Gustavo González de Vega, el crecimiento de las empresas canarias pasa inevitablemente por mirar hacia afuera. Sin embargo, en un archipiélago con la condición de Región Ultraperiférica (RUP), la internacionalización tiene una definición propia. El Viceconsejero explica con lucidez que, para un autónomo canario, vender en Madrid es, operativamente, un acto de internacionalización debido a la fragmentación territorial y los costes logísticos.
"El salir más allá de nuestras islas, incluso entre islas, supone un coste y una valentía alta", comenta González de Vega. Por este motivo, el Gobierno ha creado el Consejo Regional de Internacionalización, un órgano que busca unificar la imagen de "Marca Canarias" y acompañar a la empresa en cada escalón de su crecimiento. Ya sea para saltar de una isla no capitalina a Tenerife o Gran Canaria, o para dar el paso a la península o a un tercer país, la intensidad de las subvenciones se mantiene elevada para compensar las desventajas geográficas.
El futuro inmediato también pasa por la capacitación técnica. González de Vega menciona eventos como el congreso Supernova 2026, que se celebrará en Arona, como herramientas esenciales para que las micropymes y autónomos no se queden atrás en la carrera tecnológica. En un contexto donde la eficiencia es la clave para sobrevivir, el viceconsejero es tajante: "Sin digitalización, e incluso sin inteligencia artificial, es difícil ser eficiente y competitivo". El objetivo es traer a ponentes internacionales para que el empresario canario aprenda de forma cercana a gestionar el relevo generacional y las nuevas herramientas de gestión global.
Finalmente, Gonzáles de Vega no puede obviar la preocupación por la economía doméstica de las familias canarias. Ante el encarecimiento de la cesta de la compra y los combustibles, derivados de conflictos como el de Irán, el viceconsejero defiende la deflactación del IRPF como la herramienta más eficaz para proteger el bolsillo de los ciudadanos.
González de Vega explica que Canarias ya ha cumplido con su parte en los presupuestos de 2025 y 2026, ajustando los tramos autonómicos para evitar que una subida salarial —necesaria para compensar la inflación— termine convirtiéndose en una mayor carga impositiva. "Si suben los precios y sube la inflación, afortunadamente puede subir tu salario, pero si no deflactas, acabas pagando un tipo más alto y tienes menos poder adquisitivo", señala.
El Gobierno de Canarias ha llevado al Consejo de Gobierno la exigencia de que el Estado Central haga lo mismo con el tramo nacional del IRPF. Según el viceconsejero, esta es una medida de justicia económica inmediata: "Una deflactación del tramo nacional permitiría que, desde el momento en que se apruebe, las retenciones sean menores y el poder adquisitivo sea inmediato".
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