sábado 28 de marzo de 2026 - Edición Nº970

Política general | 28 mar 2026

Entrevista Exclusiva

Fernando Rodríguez (Provivienda): "La demanda de vivienda se ha duplicado en tan solo cinco años y ya son 31.000 personas que buscan una solución habitacional en Canarias"

05:31 |El director de Provivienda asegura que cada vez más personas se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica que les impide afrontar los gastos asociados a la vivienda


por Politican


La situación de la vivienda en Canarias ha alcanzado un punto crítico que ya no admite interpretaciones superficiales ni soluciones parciales. Así lo expresa con claridad Fernando Rodríguez en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín", donde advierte que los datos actuales reflejan una realidad profundamente preocupante.

 

Un problema que se agrava: más demanda, menos acceso

Fernando Rodríguez advierte que “estamos encontrándonos otra vez con datos que nos preocupan muchísimo, sobre todo de la subida al precio de la vivienda y principalmente de la vivienda en régimen de alquiler”. Esta tendencia no solo confirma un encarecimiento sostenido, sino que además evidencia un desequilibrio creciente entre oferta y demanda.


Uno de los indicadores más alarmantes es el aumento del número de personas inscritas en el Registro Público de Demandantes de Vivienda de Canarias. Actualmente, casi 31.000 personas buscan una solución habitacional, una cifra que prácticamente duplica la registrada hace apenas cuatro o cinco años, cuando se situaba entre 17.000 y 18.000.

 

Este crecimiento no es solo un dato estadístico. Como subraya Rodríguez, “detrás de todo esto hay una verdadera realidad que vivimos todos los días”. Se trata de familias, jóvenes y trabajadores que enfrentan dificultades reales para acceder o mantener una vivienda digna.

 

El problema no se limita al acceso. Cada vez más personas se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica que les impide afrontar los gastos asociados a la vivienda. “No pueden llegar a final de mes, no pueden pagar la renta de alquiler o las cuotas hipotecarias, ni siquiera los suministros básicos”, explica.

 

Este escenario ha llevado a que la crisis habitacional sea considerada ya como una emergencia estructural y multidimensional, situándose en el centro de la agenda pública. Sin embargo, el propio Rodríguez advierte que las soluciones no serán inmediatas: “todo aquello que venga a sumar va a ser con un proceso muy lento, muy a medio largo plazo para poder revertir la situación”.

 

El fenómeno del “autodesahucio” y el riesgo de pérdida de vivienda

Uno de los efectos más preocupantes de esta crisis es la aparición de nuevas formas de exclusión residencial. Entre ellas destaca el llamado autodesahucio, un fenómeno que refleja hasta qué punto la presión del mercado está desbordando a los ciudadanos. Este término describe la situación de personas que, al no poder asumir las subidas del alquiler tras la finalización de sus contratos, deciden abandonar voluntariamente sus viviendas para evitar problemas legales o deudas insostenibles.

 

Rodríguez lo confirma con cifras contundentes: “Se estima que aproximadamente estamos hablando de más de 5000 contratos de arrendamiento en Canarias que estarían afectados en esta situación”. Estos contratos, que alcanzan su quinto año, pueden ser modificados o no renovados por los propietarios, lo que abre la puerta a incrementos de precios inasumibles. La consecuencia es clara: muchas personas quedan atrapadas en un mercado donde no existen alternativas más económicas. Como señala el director de Provivienda, el problema ya no es solo acceder a una vivienda, sino no perder la que ya se tiene.

 

Medidas en marcha y su incertidumbre

Ante esta situación, se han impulsado medidas a nivel estatal para prorrogar los contratos de alquiler y evitar desalojos masivos. Sin embargo, Rodríguez introduce un matiz clave: “Hay que esperar a que se convalide en el Congreso, no sabemos si tendrá todos los apoyos políticos”. La incertidumbre sobre la continuidad de estas medidas añade aún más presión a miles de familias. Si no prosperan, el escenario podría agravarse significativamente, generando un impacto social de gran magnitud.

 

Redes familiares como amortiguador social

A pesar de la gravedad de la situación, existe un fenómeno que ha evitado, por ahora, un aumento aún mayor del sinhogarismo: el papel de las redes familiares y sociales. Rodríguez reconoce que resulta sorprendente que no haya más personas sin hogar, dadas las dificultades actuales. La explicación, según indica, está en estos apoyos informales: “Los apoyos familiares y de amistades están significando un colchón o amortiguar de alguna manera esta situación”.

 

Sin embargo, esta solución tiene efectos colaterales importantes como es el incremento del hacinamiento. Viviendas diseñadas para una sola familia albergan ahora a varias unidades familiares, lo que da lugar a condiciones inadecuadas. “Se producen hacinamientos dentro de una vivienda donde conviven tres y cuatro unidades familiares”, advierte Rodríguez. Esto implica no solo una pérdida de calidad de vida, sino también un deterioro de las condiciones básicas de habitabilidad.

 

El alquiler de habitaciones: una solución forzada

Otra alternativa creciente es el alquiler de habitaciones compartidas. Aunque en algunos casos puede ser una opción voluntaria, en el contexto actual se ha convertido en una imposición.

 

“No puede ser que te veas obligado a ir a un alquiler de habitaciones”, señala Rodríguez. Además, existe un problema adicional: la falta de regulación. “La ley de arrendamientos urbanos no contempla el alquiler de habitaciones, y esto es un vacío legal donde se están produciendo contratos abusivos”, denuncia. Esta situación abre la puerta a prácticas poco transparentes y condiciones desfavorables para los inquilinos.

 

Soluciones posibles: rehabilitación, regulación y colaboración

Frente a la idea tradicional de construir más vivienda, Provivienda propone una estrategia diferente: aprovechar el parque existente. Rodríguez lo resume en una frase clave: “La solución ya está construida”. Esto implica centrarse en la recuperación y rehabilitación de viviendas vacías para incorporarlas al mercado como alquiler protegido.

 

Este enfoque busca no solo aumentar la oferta, sino hacerlo de forma sostenible y accesible. La propuesta incluye establecer límites de precio y protección permanente, evitando que estas viviendas vuelvan al mercado libre.

 

Entrevista completa: