por Politican
La reciente sentencia judicial que prohíbe las celebraciones del Carnaval en la zona del Puerto y obliga al Ayuntamiento a indemnizar a los vecinos con 600.000 euros ha levantado una polvareda política y social. David Suárez, portavoz de Coalición Canaria (CC) en el consistorio capitalino, se muestra tajante en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" ante lo que considera una falta de previsión alarmante por parte del grupo de gobierno.
La noticia de la sentencia que inhabilita el entorno de Manuel Becerra para los actos del Carnaval ha caído como un mazazo en las dependencias municipales. Para David Suárez, este fallo judicial es el resultado de una gestión basada en la improvisación. "Claramente es una jarra de agua fría que cae sobre la ciudad y sobre el Carnaval", afirma el portavoz de CC, quien recuerda que su formación ya había advertido de que este escenario era posible.
La sentencia no solo afecta a la organización logística, sino que supone un menoscabo económico directo para las arcas públicas. Suárez califica de "sangrante" el hecho de que se tengan que abonar 600.000 euros a los vecinos debido a decisiones tomadas de forma arbitraria. “Si aquí todo vale, como al final el bolsillo no le va a doler a nadie, pues se toman estas medidas. Creo que hay que ser más responsables”, critica con dureza, señalando directamente la responsabilidad política del pacto entre el Partido Socialista, Nueva Canarias y Podemos.
Suárez también se refiere a la duración de las fiestas. Mientras que ciudades con un reconocimiento internacional similar, como Santa Cruz de Tenerife, concentran su actividad en tres semanas, Las Palmas de Gran Canaria ha optado por alargar el calendario hasta las cinco semanas.
Para el portavoz nacionalista, "el Carnaval se está estirando demasiado" y añade que, aunque de lunes a jueves la actividad sea menor, el cansancio acumulado de los vecinos es una realidad que el Ayuntamiento no ha sabido gestionar mediante medidas de insonorización o traslados preventivos.
El futuro del escenario principal también está en el aire. Con las obras de la MetroGuagua acechando y un aforo que se ha quedado pequeño, Suárez propone abrir un debate real y no basado en la improvisación de última hora. Aunque reconoce el "sentimiento de pertenencia" hacia Santa Catalina, recuerda que la historia del Carnaval ha pasado por múltiples ubicaciones como Santa Ana, López Socas o el Teatro Pérez Galdós.
En este sentido, Coalición Canaria pone sobre la mesa una alternativa: la zona del Rincón, específicamente el área de aparcamientos. Según Suárez, el Carnaval "necesita un lugar donde nos reencontremos con ese sentimiento de pertenencia, que albergue un mayor espacio para mayores aforos y, por supuesto, con una conciliación vecinal".
Más allá de la fiesta, la tragedia ha golpeado recientemente al barrio de Schamann con el fallecimiento de Vicente Reyes, un conocido comerciante tras ser apuñalado. Este suceso ha reabierto el debate sobre la seguridad en la capital grancanaria, un área donde Suárez se muestra especialmente crítico con el discurso oficial de la alcaldesa, Carolina Darias.
Ante las afirmaciones del Gobierno municipal que se amparan en las estadísticas para definir a Las Palmas de Gran Canaria como una ciudad segura, el portavoz de CC es rotundo: “La realidad es que hay casos que cuando te toca, te toca, y aunque sea un único caso, tiene que preocuparnos y reforzar la seguridad”. Para Suárez, escuchar que la ciudad es segura no le sirve de nada a la familia y amigos de Vicente, y exige llegar al fondo de por qué se están produciendo estas agresiones con arma blanca en puntos como Pedro Infinito o Santa Catalina.
El análisis de Suárez sobre la inseguridad no se queda en la superficie, sino que apunta a la falta de recursos humanos y al malestar dentro del cuerpo de la Policía Local. Según el concejal, existe una "carencia de personal evidente" que se manifiesta cuando situaciones de emergencia no son atendidas a tiempo.
-Agentes "quemados": Muchas de las bajas actuales se deben al agotamiento psicológico y laboral de los agentes.
-Impagos de horas extras: Suárez denuncia que no se abonan las horas extras hasta que se aprueba el presupuesto del año siguiente, lo que genera una situación insostenible.
-Ratios insuficientes: A pesar de los anuncios de nuevas promociones en formación, las jubilaciones y bajas temporales o permanentes impiden que se recupere la presencia policial necesaria en las calles.
"No tenemos suficientes agentes de policía local en las calles", sentencia Suárez, vinculando incluso la inseguridad nocturna con la negativa de muchos taxistas a trabajar en ciertas horas por miedo a sufrir agresiones.
Durante el reciente Debate sobre el Estado de la Ciudad, David Suárez puso el foco en la gestión de los servicios básicos y las promesas electorales incumplidas. La vivienda es, quizás, el punto más crítico. De las 1.000 viviendas protegidas que la alcaldesa prometió, Suárez asegura que la realidad es muy distinta: "Las cuatro promociones que tiene en marcha están las cuatro paradas".
El portavoz hace una comparativa con la gestión de su partido a nivel regional, señalando que mientras el Ayuntamiento se bloquea con empresas como Geursa, el Gobierno de Canarias (con CC al frente) está ejecutando casi 200 viviendas en la ciudad, como las de Reyes Católicos o Casablanca 3.
Otro de los pilares de la crítica de CC es el estado de la limpieza viaria. Los contratos de recogida selectiva y limpieza llevan años caducados, una situación que Suárez arrastra desde los mandatos anteriores y que ni Inmaculada Medina ni los socios de Podemos han logrado resolver.
A esto se suma la implantación de la nueva tasa de basura en 2026, que supondrá un coste de casi 150 euros para los vecinos. Suárez califica de "superinjusto" que el Ayuntamiento sea incapaz de establecer mecanismos de bonificación para quienes reciclan. “Todos tienen que pagarlo. Da igual si reciclas o no reciclas”, lamenta, señalando la ineficacia administrativa para premiar el comportamiento ciudadano responsable.
Una ciudad con 700 millones en el banco y servicios en declive
Para finalizar su análisis, David Suárez dibuja el mapa de una ciudad que, a pesar de tener recursos económicos, parece desmoronarse en su infraestructura diaria. Menciona el proyecto de la MetroGuagua, que ya ha consumido 184 millones de euros sin que se vea el final del túnel, y el deterioro de las calles con hundimientos frecuentes, como el caso de la calle Olof Palme.
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