por Politican
En un contexto geopolítico y económico cada vez más volátil, el sector turístico se enfrenta a retos que van más allá de la simple fluctuación de precios. La industria de los viajes, que actúa como un termómetro de la estabilidad mundial, atraviesa un periodo marcado por la cautela y el cambio de hábitos en el consumidor. Para arrojar luz sobre esta compleja situación, conversamos en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" con Jaime González, director de área en Canarias de IAG7 Viajes, quien nos ofrece una visión directa desde el corazón de la distribución turística.
González no oculta la realidad que vive el sector: "Ahora mismo estamos pasando por una situación en donde estamos con una incertidumbre por todos lados". Esta frase resume el sentir de una industria que, en palabras del directivo, se sitúa como un mero eslabón en la cadena de valor: “Somos meros distribuidores... estamos viéndolas venir porque ahora mismo llegan tanto de derecha, izquierda, arriba y abajo y está todo con mucha incertidumbre de lo que va a pasar a lo largo de estos días” con los conflictos bélicos abiertos.
Uno de los temas que más ha preocupado a los viajeros en las últimas semanas es la recomendación de diversas asociaciones, como la Asociación de Líneas Aéreas, de anticipar las compras de verano para esquivar una posible escalada de precios. Sin embargo, desde la perspectiva de la distribución, la percepción es distinta. González señala que, aunque se habla de incrementos de entre un 8% y un 9% —afectando principalmente al medio y largo radio—, no es el factor económico el que está moviendo la aguja en este instante.
Para Jaime González, el análisis va más allá de los dígitos en una factura. "Más que lo del precio como primer factor para la toma de decisión de si se viaja o no se viaja, yo creo que lo que está imperando ahora mismo es el miedo", afirma con rotundidad. El directivo observa una necesidad psicológica en el cliente: viajar por si la situación escala. “Tengo necesidad de viajar por si esto empieza a crecer”, explica, subrayando que la ilusión por conocer nuevos destinos persiste a pesar del ruido externo.
Una de las grandes dudas del consumidor es si un viaje ya pagado puede sufrir incrementos posteriores debido a la subida del combustible. En este punto, González es claro y ofrece tranquilidad a quienes ya han cerrado sus contratos de viajes combinados. “Si ya tienes el contrato de viaje combinado cerrado y ya tienes pagado el viaje, ahí el proveedor tiene que asumir ese coste de incremento”.
No obstante, advierte que si el cliente se encuentra en pleno trámite de cierre, el proveedor final sí podría incrementar el precio por motivos ajenos a la situación inicial, como un conflicto bélico repentino. Aun así, González matiza que muchas de estas subidas son estrategias de mercado más que costes directos: "Sube porque el carburante ahora mismo es la excusa más fácil para decir que tengo que subir precio, pero eso puede ocasionar que se frene la demanda". Los proveedores, por tanto, deben actuar con cautela para no provocar un retroceso en el consumo.
El mapa turístico mundial se está redibujando debido a los conflictos en Oriente Medio. En este escenario, Canarias emerge una vez más como un destino privilegiado y seguro, atrayendo a un flujo de turistas que anteriormente optaba por otras latitudes.
Jaime González confirma que, ante la inestabilidad, siempre hay regiones que actúan como receptoras de esa demanda huérfana. “Las Islas Canarias, Grecia, Turquía, Italia, Portugal, Francia... ahora mismo son los destinos europeos tranquilos”, comenta. Sin duda, el archipiélago canario se perfila como uno de los grandes beneficiados, siempre y cuando no se alteren drásticamente los costes de transporte.
Este beneficio no se limita solo a las estancias hoteleras tradicionales. El sector de los cruceros también está realizando movimientos estratégicos. El motivo es puramente logístico y económico: "Con los espacios aéreos cerrados, a las compañías aéreas les sale muy caro revertir la ruta para llegar hasta allá... es mucho más rentable mover mis barcos y traerlos a la zona europea".
Con Canarias batiendo récords y superando la barrera de los 18 millones de turistas, surge el debate sobre la sostenibilidad del modelo. Para el director de área de IAG7 Viajes, el crecimiento debe verse siempre bajo un prisma positivo, ya que el turismo es la principal industria de las islas. “Si esto se incrementa, siempre será muy bueno para Canarias”, afirma, confiando en la capacidad de los especialistas en el sector receptivo para gestionar estos volúmenes sin que la situación se escape de las manos.
Al analizar el corto y medio plazo, Jaime González detecta un cambio en el comportamiento del consumidor canario y nacional. Mientras que el verano y las navidades ya están en el radar de los previsores, la Semana Santa parece estar sufriendo las consecuencias de la incertidumbre actual.
"Estamos notando un retroceso a la hora de tomar la decisión de viajar en Semana Santa", confiesa González. El cliente está preguntando más por el largo plazo, dejando la festividad más inmediata en un segundo plano. Este fenómeno no responde a una falta de recursos económicos, sino a una cuestión de precaución psicológica. Según transmite el directivo, los clientes prefieren esperar a ver cómo evoluciona la situación geopolítica antes de embarcarse en grandes desplazamientos.
-Destinos al alza: Sudamérica se está posicionando como el gran beneficiario ante la caída de Oriente Medio.
-Destinos en pausa: El medio radio, que tenía a Egipto como estrella indiscutible, está viendo cómo la demanda se ralentiza por la proximidad del conflicto.
-Turismo de proximidad: Las escapadas dentro de Canarias y hacia la península mantienen el pulso, aunque sea de forma más modesta.
Finalmente, la entrevista aborda factores que, aunque parezcan menores, afectan a la operativa diaria: el tiempo y la imagen digital. La llegada de borrascas como Therese y la suspensión de eventos importantes pueden suponer un golpe al turismo receptivo y de eventos, aunque Jaime González le resta dramatismo en el largo plazo.
A pesar de que algunos eventos deportivos o culturales puedan suspenderse por seguridad, González mantiene que el atractivo de las islas es superior a un par de días de mal tiempo.
Entrevista completa: