por Politican
La Comisión de Pleno de Organización, Funcionamiento y Régimen General del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aprobó el pasado martes la denominación de una nueva vía en el barrio de Tamaraceite, que llevará el nombre de Antonio Ojeda – ‘Ñito’, en reconocimiento a su trayectoria cultural y vecinal.
La calle, de reciente construcción, discurre entre la Avenida 8 de Marzo y la calle María Arencibia Cabrera, paralela a la calle Hermanos Domínguez Santana. La iniciativa cuenta con informe favorable del Servicio de Cultura y fue propuesta por el Distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya, tras la remisión de los datos biográficos y la ubicación de la vía al Negociado de Padrón de Habitantes.
Antonio Ojeda, conocido popularmente como ‘Ñito’, fue un vecino muy querido y respetado de Tamaraceite. Desde los años 60, su vida estuvo marcada por un profundo compromiso con la cultura y la comunidad. Destacó en el ámbito teatral, formando parte de la Compañía Lope de Rueda, que bajo la dirección de maestros como Raimundo Del Moral y Mariquita González, contribuyó a la creación de una época dorada para el teatro en Tamaraceite. ‘Ñito’ y sus compañeros escenificaban zarzuelas como ‘La Dolorosa’, ‘Los Claveles’, ‘La Rosa del Azafrán’ y ‘Los Gavilanes’, adaptando las letras de las obras para reflejar la actualidad, al tiempo que recaudaban fondos para la parroquia local.
Asimismo, desempeñó un papel destacado como corresponsal en publicaciones como ‘Eco de Canarias’ y ‘La Provincia / Diario de Las Palmas’, informando sobre la actividad cultural y social del barrio. En los años 70, como presidente de la Asociación de Vecinos Aytamy, impulsó la vida cultural y festiva del barrio y contribuyó a la creación de la Federación Medianías, la primera Federación de Asociaciones de España, además de participar en la fundación de la Agrupación de Asociaciones del Distrito San Lorenzo.
Con esta denominación, el Ayuntamiento reconoce el legado de Antonio Ojeda – ‘Ñito’, su compromiso con la cultura y su amor por Tamaraceite, que perdura en la memoria colectiva del barrio.
Tras la aprobación, se iniciarán los trámites para la colocación de los rótulos identificativos, así como las notificaciones previas a residentes, empresas y organismos implicados.