lunes 23 de febrero de 2026 - Edición Nº937

Opinión | 23 feb 2026

Opinión

Manolo Millares, algo más que un pintor

16:01 |Artículo de opinión de Jaime Morales García, senador del Partido Popular por Gran Canaria


por Jaime Morales


"Rechazo la posibilidad de creer que soy el único dueño de estos cuadros que han surgido en mi interior".    
Manolo Millares Sall

    
Este año 2026 se celebra el centenario del nacimiento de Manolo Millares Sall cuya obra ha trascendido fronteras, situándolo como una de las principales figuras artísticas de nuestro país, y, sin duda, uno de los mayores pintores canarios de todos los tiempos tal como señalan especialistas de la altura de Jorge Ayllón, Antonio Zaya o Lázaro Santana.
    
    
Millares  es uno de los referentes del informalismo español y figura fundamental en la renovación de los lenguajes plásticos durante la posguerra española. Construyendo un universo creativo propio, en un contexto histórico complicado donde el arte contemporáneo intentaba sobrevivir en condiciones muy difíciles.
     
    
Sus “homúnculos”, son un inconfundible universo creativo único. Desde el uso de los materiales  rugosos, ásperos hasta su paleta básica de colores  ( el negro, el rojo y el blanco). Arpilleras desgarradas y recosidas donde halla la mejor forma de expresar su lucha y su disconformidad.  Y, todo, desde la observación de la identidad canaria a través de las momias aborígenes que se exhiben en el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria, que le vuelven consciente de la finitud del ser humano.  Son vestigios del pasado, utilizados en el presente para   reflexionar sobre el futuro,  la necesidad de descoser y coser, reciclar para construir.  
    
    
Pero la labor del artista va más allá, creando junto a sus hermanos los poetas José María y Agustín en 1949,  la revista cultural Planas de Poesía que destaca por su contenido social y su cuidado diseño editorial. Y, lo más importante, da voz a la generación de escritores y artistas plásticos canarios en la etapa más dura del franquismo, 

    
Admirar su obra es, a la vez, un reconocimiento,  a los artistas canarios del grupo LADAC ((Los Arqueros del Arte Contemporáneo) y a los creadores que formaron partes  tanto de   “El Paso” como   “Dau al Set” , los colectivos de vanguardia, más influyente de la posguerra española. 

    
Todos ellos, tienen en común, la búsqueda de nuevas formas de expresión como grito de libertad. Entendiendo la pintura, la escultura o la literatura, como lugar de encuentro de distintas sensibilidades donde se reivindica lo propio pero, a su vez, se apuesta por la apertura absoluta de fronteras. En definitiva, las artes entendidas desde la libertad de pensamiento y, por tanto, desde el quebranto de la más cerrada de las barreras: la mente humana.

    
Cuanto nos queda todavía por aprender de estos genios. Su visión de la historia y la sociedad como fuente de inspiración para crear compartiendo y no para confrontar. El arte visto desde Barcelona, Gran Canaria o Cuenca como elemento común. ¿Diversidad?, si, pero desde la riqueza de fundir la variedad. Todo en un atronador grito democrático desde la inteligencia. 
    
    
Recordar a Manolo Millares y su generación  es más necesario que nunca. Hombres y mujeres que lucharon con valentía,  en épocas muy sombrías, contra las reglas  establecidas en aquellos momentos y al que todos ellos se opusieron.     No debemos olvidar que las sociedades basadas en  mitos, ´sean del signo que sean, que forman el mundo de lo socialmente correcto sin ninguna autocrítica  cambian y se adaptan a los tiempos. Por tanto,  cometeríamos un tremendo error si olvidamos que, las verdades absolutas de la que presumen algunos, de uno y otro extremos ideológicos,  son nocivas porque, en lugar de unir, tienen como único objetivo dividir a las conciencias y a las sociedades. 

    
Por tanto, revindicar y defender la educación, la cultura y el arte realizados desde la absoluta libertad, independencia e inteligencia, sin el paragüa permanente de la  ideología o el temor al ostracismo es una obligación. Como decía Octavio Paz es “una cura moral a emprender por los creadores de este sistema de dependencia: la  clase gobernante y los propios intelectuales”.

     
Reivindicar la figura de Manuel Millares Sall, en el centenario de su nacimiento, es tomar partido por la cultura y el arte sin ataduras de ningún tipo. Es apostar por un futuro donde el pasado debe ser siempre fuente de estudio pero nunca de añoranza o frentismo. Y es,  sobre todo, como cualquiera de sus arpilleras una expresión de que, frente al individualismo de algunos más pendientes de su propio “yo”,  existe otra forma de entender la realidad, la que tiene como meta otra palabra: “nosotros”. 


Jaime Morales García, senador del Partido Popular por Gran Canaria