por Politican
Hablamos en el programa "A Buenas Horas con José Luis Martín" con Carlos Sabina, director de Innovación del Grupo Vesilen, quien nos desvela cómo la capital tinerfeña ha logrado reactivarse tras años de incertidumbre, posicionándose como un referente nacional en el uso de la Inteligencia Artificial aplicada al comercio de proximidad.
La temporada de Carnaval en Santa Cruz de Tenerife no es solo una celebración cultural; es el motor económico más potente de la isla. Según Sabina, la previsión de los visitantes es cada vez mayor, lo que ha transformado la gestión hotelera tradicional. "Desde prácticamente septiembre u octubre los Hoteles Adonis están prácticamente llenos, y de un año para otro queda casi un 70 u 80% lleno", afirma con rotundidad. Este fenómeno se da especialmente en los Hoteles Adonis, situados estratégicamente en el corazón de la capital.
El perfil del huésped ha evolucionado hacia un modelo más fiel. Se trata de personas que, en palabras de Sabina, "ya tienen su punto en su calendario marcado en rojo: el Carnaval". Esta lealtad se ha visto reforzada por el éxito del Carnaval de Día, un formato que ha permitido que la fiesta se traslade a la restauración y al comercio de una manera mucho más orgánica y familiar.
Sin embargo, la actividad no se detiene cuando terminan las carnestolendas. Sabina destaca que los últimos años han marcado un antes y un después en la dinamización de los fines de semana. "La actividad de Santa Cruz los fines de semana ya empieza a ser considerable respecto al pasado", señala, atribuyendo este éxito a la combinación de conciertos en la zona portuaria, festivales y la llegada masiva de cruceristas. Tenerife batió récords de cruceristas el año pasado, y este año la tendencia es idéntica, consolidando al turismo como el "motor tractor" indiscutible de la economía insular.
Uno de los mayores hitos en la gestión de la innovación del Grupo Vesilen ha sido el desarrollo y la implementación de los Bonos Consumo. Lo que nació como una medida de emergencia en el periodo post-pandemia para reactivar el flujo económico, se ha convertido en una herramienta estructural que ha llegado para quedarse.
Carlos Sabina explica que el impacto ha sido contundente: "En los últimos 5 o 6 años hemos sido capaces de poner en circulación 35 millones de euros en bonos consumo de forma directa". Este sistema no solo beneficia al pequeño comercio, sino que actúa como una bonificación directa para el consumidor, incentivando el gasto en establecimientos que, de otro modo, podrían verse eclipsados por las grandes superficies.
La versatilidad de esta herramienta ha permitido su aplicación en contextos muy diversos:
- En Santa Cruz: Ya se encamina hacia su quinta o sexta edición, siendo la ciudad pionera en España.
- En La Palma: Se implementó el "Bono Bonito" para ayudar a la reactivación tras la erupción del volcán.
- En La Gomera: Se ha utilizado estratégicamente en Navidad para "evitar el traslado hacia islas capitalinas a comprar y que se queden en la propia isla".
- Zonas en obras: Se han diseñado bonos específicos para áreas con dificultades de acceso por reformas urbanas, donde la administración llega a aportar hasta el 80% del valor del bono.
"Si tengo que elegir, dame la manera de provocar tráfico a mi tienda", resume Sabina sobre el sentir de los comerciantes. El Bono Consumo no es solo una ayuda económica; es una plataforma de visibilidad que ayuda a salvar la brecha de la digitalización del pequeño comercio.
La verdadera disrupción llega con la integración de la Inteligencia Artificial (IA) en la experiencia del turista. A través de la asociación Zona Centro y con fondos de Canarias Destino Comercial Inteligente, se ha desarrollado un proyecto piloto que sitúa a Santa Cruz a la vanguardia nacional.
Se trata de un chatbot inteligente capaz de comunicarse en 56 idiomas y diseñado específicamente para guiar al crucerista desde el puerto hasta el pequeño comercio. Sabina explica que, al bajar del barco, el turista puede escanear un código QR para acceder a un bot vía WhatsApp o Telegram. "La respuesta va a ir toda enfocada al pequeño comercio", aclara. Si un crucerista busca unas gafas de sol, el bot no lo enviará a una franquicia internacional conocida, sino que lo dirigirá a una óptica local específica con ofertas exclusivas.
Este sistema permite realizar un análisis de sentimiento y de comportamiento en tiempo real. "Esa herramienta te permite decir, oye, pues el turismo nórdico se preocupa más por la compra de gafas o de camisas", detalla Sabina. Esta información es oro puro para el comerciante, que puede adaptar su oferta de forma "más agresiva" según el perfil del crucero que atraque ese día.
El objetivo final es la fusión total entre el sector hotelero y el comercial. El Grupo Vesilen ya trabaja en que este aplicativo esté disponible en las habitaciones de los hoteles, permitiendo que el huésped reciba recomendaciones personalizadas y bonificadas. "Si tú llegas al restaurante a través de ese aplicativo, el restaurador está dispuesto a darte una copa de bienvenida o un producto de degustación", afirma el director de Innovación. Es una simbiosis perfecta donde la tecnología facilita la hospitalidad.
A pesar de los avances tecnológicos, el sector se enfrenta a desafíos humanos significativos. Uno de los más críticos es el relevo generacional. Carlos Sabina advierte que muchos comercios centenarios cierran no por falta de rentabilidad, sino porque la normativa actual dificulta que los hijos continúen el legado de sus padres en periodos vacacionales o picos de trabajo. "Se está intentando buscar herramientas que faciliten el relevo generacional porque está claro que de esa manera se puede continuar", comenta con preocupación.
Para combatir la presión de las grandes plataformas de compra online, el Grupo Vesilen está desarrollando una nueva vertical tecnológica: el Escaparate Digital. Conscientes de que un pequeño comerciante no puede permitirse un community manager que le dedique horas al día, han diseñado una herramienta de IA que automatiza la promoción en redes sociales.
"A través de fotos que le hagas a tus productos, él te genera automáticamente el texto de promoción donde tú ya lo vas entrenando", explica Sabina. En apenas cinco minutos, un propietario puede programar las publicaciones de toda la semana con sus correspondientes hashtags y horarios óptimos.
Carlos Sabina concluye con una reflexión sobre el valor intrínseco del comercio local frente al impulso digital. Aunque las plataformas online ganan terreno por comodidad, el trato personal sigue siendo insustituible. "El pequeño comercio no va a desaparecer. El trato de que llegues, que te conozcan, que sepan lo que te gusta... eso no te lo va a dar una plataforma en la que compras por impulso y no por necesidad".
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