por Europa Press
El vicepresidente segundo del Cabildo de Tenerife, José Miguel Ruano, ha avanzado este miércoles que la corporación se da un plazo aproximado de un año para regular la movilidad en el Parque Nacional del Teide, una vez que ha obtenido las competencias del Gobierno de Canarias.
En una rueda de prensa para dar cuenta de los acuerdos del Consejo de Gobierno ha comentado que el Plan Rector de Uso y Gestión --recurrido por colectivos ecologistas ante el TSJC-- no se centra solo en aspectos "meramente ambientales" y hace hincapié también en los accesos, incorporando "medidas transitorias" como la apuesta por el transporte colectivo y el control en determinadas franjas horarias.
A su vez ha indicado que hay un escaso número de plazas para aparcamiento disponibles, denominadas "islas", lo que requerirá un "control semejante" al que se hace con los senderistas, es decir, establecer sistemas de control para el acceso cuando se acceda con vehículo particular.
Ruano ha puesto como ejemplo la última nevada que recibió el parque y que permitió organizar un sistema de guaguas lanzadera que "racionalizó bastante" la visita y permitió que "todo el mundo" pudiera ver la nieve.
Ha valorado también el inicio del cobro por subir al pico del Teide y algunos senderos --los tinerfeños están exentos-- subrayando que la medida "se vincula no a una recaudación sino al control de la visita" con el fin de lograr la "conciliación" entre el disfrute del medio natural y una carga ordenada.
En su opinión esta medida "es un gran avance", que ya empezó a finales del año pasado cuando se empezó a requerir el equipamiento adecuado para acceder al pico, pues hay gente subía "en cholas" cuando se trata de un clima de alta montaña.
"La medida es una medida para la conservación, para la mejor gestión de la visita y creo que este es realmente el deseo del equipo de gobierno", ha indicado, remarcando que estas pequeñas ecotasas son "la vía para controlar el acceso" a los espacios naturales más frágiles, caso del barranco de Masca.