por Politican
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través del área de Servicios Públicos, iniciará el 19 de enero la primera fase de las obras de ampliación y renovación de las redes de alcantarillado en Barrio Nuevo. Una fase cuya duración prevista es de 12 semanas, y que permitirá modernizar las infraestructuras de abastecimiento, saneamiento y drenaje de aguas pluviales en este núcleo poblacional.
El proyecto, incluido en el Plan de Cooperación de las Obras y Servicios de Competencia Municipal 2018-2021, cuenta con un presupuesto de 1.760.220 euros, financiado al 50% por el Cabildo Insular de Tenerife y el Ayuntamiento de Santa Cruz, y se ejecutará en las calles Drago, Verodes y Tajinaste, principales vías del núcleo poblacional.
En una reunión mantenida con los vecinos este jueves, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, destacó que “el inicio de estas obras supone dar respuesta a una demanda histórica de los vecinos de Barrio Nuevo y avanzar en la mejora de servicios básicos fundamentales” y añadió que “invertir en saneamiento, abastecimiento y drenaje es mejorar la calidad de vida, la seguridad y la resiliencia de nuestros barrios”.
El concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, explicó que “las obras se desarrollarán en cuatro fases, lo que permitirá organizar los trabajos de manera ordenada y reducir las molestias a los vecinos” e indicó que “la obra tiene una duración aproximada de 12 meses y contempla, además de la ampliación del alcantarillado, la mejora del drenaje de aguas pluviales, la renovación del firme y la mejora de aceras y elementos de seguridad”.
Asimismo, el edil subrayó que “esta intervención permitirá evitar problemas de inundaciones, mejorar la eficiencia del sistema de saneamiento y reforzar la red de abastecimiento de agua potable, incluyendo la instalación de hidrantes exteriores para la protección contra incendios”.
En esta reunión informativa previa al inicio de las obras también participaron la concejala de Movilidad, Evelyn Alonso, y la concejala del distrito Centro-Ifara, Purificación Dávila, quienes explicaron de forma detallada cómo se habilitarán plazas de aparcamiento alternativas en cada una de las fases, con el objetivo de que los vecinos afectados en cada tramo puedan disponer de espacios para estacionar durante el desarrollo de los trabajos.
Datos técnicos
En cuanto al abastecimiento de agua se proyectará una red principal de fundición dúctil con un diámetro de 150 mm, además de redes terciarias de polietileno de 63 mm. En cuanto al saneamiento se implementará una red separativa de aguas residuales y pluviales, compuesta por tuberías de PVC de 315 mm de diámetro, que se conectarán al colector existente que discurre por la TF-111.
También se incluirá una nueva red de aguas pluviales, que estará diseñada para evacuar eficazmente las aguas de lluvia provenientes de las cubiertas de las viviendas y de la propia calzada. Las tuberías de esta red tendrán un diámetro variable entre 315 mm y 630 mm, y se instalarán rejas modelo Iguazú y Barcino para capturar y canalizar el agua de escorrentía. Esta intervención, que se desarrollará sobre suelo urbano consolidado (SUC), beneficiará tanto a los residentes como a los comercios y a las infraestructuras de la zona, dotando a este núcleo de población de un sistema de alcantarillado más moderno y acorde con las necesidades actuales de la población.
Durante el encuentro, se resolvieron todas las dudas planteadas por los vecinos, tanto en relación con el calendario de ejecución de la obra, así como con las afecciones a la movilidad, el aparcamiento y el desarrollo de las actuaciones, reforzando así la comunicación directa entre el Ayuntamiento y el barrio.
Desde el Consistorio se destaca que esta actuación permitirá dotar a Barrio Nuevo de unas infraestructuras más modernas, seguras y adaptadas a las necesidades actuales, mejorando de forma significativa el entorno urbano y la calidad de vida de sus residentes.