sábado 29 de noviembre de 2025 - Edición Nº851

Política general | 29 nov 2025

Entrevista Exclusiva

Leocadio Martín: Alerta del peligro que hay en la interacción individual y personalizada que la IA ofrece al usuario común

05:31 |El psicólogo subraya la importancia de la evaluación profesional frente a la recolección de datos automatizada


por Politican


En una era dominada por la inmediatez tecnológica y las exigencias sociales, la salud mental se enfrenta a nuevos paradigmas que transforman la relación entre paciente y terapeuta, así como la forma en que gestionamos nuestras emociones durante fechas señaladas. Leocadio Martín, reconocido psicólogo, ofrece una radiografía profunda en el programa "A Buenas horas con José Luis Martín" sobre dos frentes que, aunque parecen distantes, convergen en la soledad del individuo: el auge de la Inteligencia Artificial (IA) como sustituto emocional y la gestión de la soledad y el consumismo durante las festividades navideñas.

 

La irrupción de la tecnología en la consulta psicológica: De Wikipedia a la IA

La evolución digital ha impactado de lleno en el ámbito sanitario. Si hace unos años los profesionales de la salud lidiaban con pacientes que acudían con información extraída de enciclopedias digitales, hoy el escenario es mucho más complejo. Leocadio Martín recuerda que este fenómeno no es nuevo: «Esto lo vimos ya en su momento con Wikipedia, nosotros en psicología llamábamos a esto, la gente te viene a la consulta con el wiki diagnóstico hecho». Sin embargo, la llegada de la inteligencia artificial plantea un reto superior.


Cuando un paciente llega a terapia con un diagnóstico prefabricado por un algoritmo, el psicólogo se ve obligado a redefinir el propósito del encuentro clínico. Martín explica su metodología ante esta situación: «Podemos dedicar la consulta a intentar ver cómo la inteligencia artificial ha llegado hasta ahí o podemos hacer una consulta». Esta distinción es crucial, ya que subraya la importancia de la evaluación profesional frente a la recolección de datos automatizada.


Martín indica además que el peligro reside en la interacción individual y personalizada que la IA ofrece al usuario común. El algoritmo está diseñado para aprender del usuario, lo que genera un bucle de retroalimentación que puede ser contraproducente en terapia. «La inteligencia artificial nos conoce y sabe lo que queremos», advierte Martín. «Siempre te va a dar la razón, lógicamente, porque eres tú. En el fondo, la inteligencia artificial eres tú».


Este sesgo de complacencia es el mayor riesgo en salud mental. Mientras que un profesional confronta al paciente con realidades necesarias, la IA busca satisfacer la demanda del usuario, ofreciendo respuestas que pueden ser «terribles» o aconsejando decisiones drásticas, como terminar relaciones o dejar trabajos, sin el contexto adecuado.

 

La paradoja de la conexión: Realidad Virtual y aislamiento juvenil

Uno de los puntos más alarmantes que destaca el psicólogo es el cambio en las dinámicas relacionales, especialmente entre los más jóvenes. La línea entre lo virtual y lo real se desdibuja peligrosamente. Martín expresa su preocupación: «La gente joven está hablando con la inteligencia artificial como si fuera real».


Este fenómeno va más allá del uso de una herramienta; implica una sustitución afectiva. Al carecer de contradicciones y estar siempre disponible, la IA se convierte para algunos en un amigo o pareja idealizada que «no les abandona». Sin embargo, esta relación es unidireccional y carente de los matices no verbales —la mirada, la expresión, la reacción física— que son vitales en la comunicación humana y en la terapia psicológica.

 

El desapego moral y la pérdida del contacto físico

Leocadio Martín hace referencia al psicólogo Albert Bandura y su teoría del «desapego moral» para intentar comprender el comportamiento actual en el mundo virtual. Aunque reconoce que la tecnología permite mantener contacto a distancia —algo «maravilloso» para quienes tienen seres queridos lejos—, advierte que la virtualidad no debe convertirse en lo único.


El contacto personal sigue siendo insustituible. «El mayor la mayor fuente de satisfacción en todos los sentidos a nivel social y demás nos la proporciona el contacto personal», afirma categóricamente. Ver a la gente interactuar, saludarse en la calle o compartir un café son actos que anclan a la persona a la realidad y al bienestar.


La preocupación se intensifica ante la manipulación en redes sociales y la polarización. La interacción con "bots" o inteligencias artificiales, a las que incluso se les habla con educación pidiendo «disculpas», refuerza una soledad en la que «no tengo a nadie al otro lado», aunque la respuesta sea coherente y gramaticalmente perfecta.

 

Salud mental en Navidad: Desmontando la obligación de la felicidad

Con la llegada de las fiestas decembrinas, la presión social por mostrar bienestar alcanza su cénit. Ante la pregunta de si es obligado ser feliz en Navidad, Leocadio Martín es tajante: «No, no es necesario».


El experto invita a ser respetuosos con las diversas realidades que coexisten en estas fechas, poniendo el foco en la visibilidad de la soledad. Martín clasifica esta soledad en dos vertientes principales:

   - Soledad laboral: Aquellas personas que, por su profesión, deben trabajar mientras otros celebran (médicos, enfermeras, periodistas, empleados de supermercados).

   - Soledad no deseada: Es la que más preocupa desde el punto de vista psicológico. «Las personas que están solas sin querer estar solas».


Para combatir este aislamiento, Martín propone soluciones creativas y humanas, sugiriendo el uso positivo de las redes sociales para organizar encuentros, o "quedadas", entre personas que se encuentran solas en un mismo lugar. «Por qué no nos juntamos, ponemos unas croquetas juntos y hacemos esto», sugiere, apelando a la solidaridad comunitaria.

 

El impacto económico y las expectativas inalcanzables

Otro factor de estrés significativo es el económico. Martín califica de «hasta pornográfico» ver las estimaciones de gasto medio por persona, que oscilan entre 300 y 500 euros. Estas cifras generan una presión enorme en familias que no pueden alcanzar ese estándar, provocando sentimientos de insuficiencia y angustia. «Me preocupa mucho la soledad no deseada» y cómo afecta a la salud mental el «no poder regalar a lo mejor lo que queremos».


Frente a la avalancha consumista, Leocadio Martín aboga por la cordura en la entrega de regalos, especialmente con los niños. «Yo creo que hay que ser primero hay que llamar a la cordura. Un regalo, un regalo, un regalo y en la medida de lo posible muy adecuado la edad del niño», aconseja el psicólogo.

 

Recomendaciones específicas para regalar

Martín es muy claro sobre qué regalar y qué evitar para fomentar un desarrollo saludable:

    -Evitar los móviles: «Un móvil, por ejemplo, no es un buen regalo», señala, indicando que si se da, debe ser bajo estricta supervisión parental y a la edad adecuada.

   - Apostar por lo clásico: Recomienda encarecidamente regalos que fomenten la actividad y la creatividad: «Pelotas, las bicicletas, los juegos de mesa, maravillosos».

    -El valor de los libros: Destaca que las librerías están recuperando títulos «maravillosos y supervisuales», siendo este un regalo que nunca falla.

    -Instrumentos musicales: Menciona específicamente el timple como una opción «maravillosa».

 

Para concluir, el psicólogo cita al autor Barry Schwartz y su teoría sobre la paradoja de la elección. «El tener más posibilidades de elegir nos hace más infelices», sostiene Martín. La invasión de ofertas y la necesidad de escoger entre cientos de opciones nos aturde y nos aleja de la satisfacción real.

 


Entrevista completa: