por Politican
El portavoz del Partido Popular en el Cabildo de Gran Canaria, Miguel Jorge Blanco, no ha escatimado en calificativos para describir los presupuestos presentados por el Gobierno insular. En entrevista en el programa "A Buenas horas con José Luis Martín", ha dibujado el panorama de unas cuentas públicas que, a su juicio, se alejan de las necesidades reales de los ciudadanos para centrarse en un modelo de gestión que califica de "clientelar, poco transparente" y enfocado en el reparto discrecional de fondos.
La crítica más incisiva de Miguel Jorge Blanco se centra en el mecanismo de asignación de recursos. Denuncia que el Cabildo ha hecho de la excepción la norma, priorizando las subvenciones directas y nominativas frente al procedimiento que la ley establece como ordinario: la concurrencia competitiva.
Para Blanco, la cuestión no es solo técnica, sino moral. Califica la práctica como “éticamente reprobable” porque, según explica, "se le está hurtando a todos los colectivos o a una gran mayoría de colectivos de poder acudir en igualdad de condiciones a todo a las ayudas y a las subvenciones que el Cabildo de Gran Canaria lanza". El portavoz popular se pregunta abiertamente: “¿Y por qué a unos sí y a otros no?”. Esta es la pregunta clave que, en su opinión, el Gobierno insular no puede responder de manera satisfactoria.
La Ley General de Subvenciones es clara al respecto: el procedimiento ordinario debe ser la concurrencia competitiva, garantizando que todos los que cumplan los requisitos puedan optar a las ayudas en igualdad. La subvención directa, o nominativa, es una herramienta excepcional que debe estar rigurosamente justificada. Sin embargo, la realidad en el Cabildo es otra. "Tú no puedes convertir en ordinario lo que es excepcional. Y hoy eso se produce en el Cabildo de Gran Canaria", sentencia Blanco.
Los datos que aporta son alarmantes. Cita informes de la Intervención General que alertan sobre la existencia de más de 850 subvenciones nominativas. Una cifra que, según el portavoz, "raya y bordea" lo que la propia ley establece. Aunque se cuida de no emitir un juicio legal –"no soy ningún juez ni pertenezco a ningún tribunal, pero lo tendrán que dirimir los tribunales en su caso"–, su mensaje es inequívoco: se está abusando de una herramienta excepcional para crear una red clientelar. La imagen que pinta es gráfica y demoledora: "todo el mundo que pasa por la calle Bravo Murillo se lleva una subvención debajo del brazo".
Para el portavoz popular, esta focalización en las transferencias directas tiene una consecuencia directa: la descapitalización del Cabildo y el abandono del capítulo de inversiones. Blanco subraya que las inversiones son el motor que "genera actividad productiva, recursos, capacidad económica y tejido productivo en la isla". Sin embargo, en los presupuestos actuales, este capítulo es, en sus palabras, "la gran María". En lugar de invertir en infraestructuras y proyectos que generen riqueza a largo plazo, el dinero se destina a transferencias que, si bien pueden tener un impacto inmediato, no construyen un futuro sólido para Gran Canaria.
El modelo de gestión que denuncia Miguel Jorge Blanco no es una abstracción teórica; tiene consecuencias directas y palpables en la vida de los grancanarios. El portavoz identifica cuatro áreas clave donde el fracaso del Cabildo es, a su juicio, más evidente: vivienda, asuntos sociales, movilidad y empleo.
El problema de la vivienda es quizás el ejemplo más sangrante que presenta Blanco. A pesar de contar con un organismo específico, el Consorcio Insular de Vivienda, los resultados son desoladores. "El Cabildo tiene un consorcio de vivienda que en los 10 años de mandatos del presidente Morales no se ha construido ni una sola", afirma con rotundidad. Para él, este hecho por sí solo "es de dimisión inmediata".
A pesar de que el presupuesto insular supera los mil millones de euros, la partida destinada a vivienda es de apenas 9 millones. Blanco denuncia que se trata de un "maquillaje puro", con anuncios de futuras construcciones en terrenos que ni siquiera tienen la calificación urbanística necesaria. Mientras tanto, la emergencia habitacional, especialmente para los jóvenes, sigue sin respuesta.
La situación interna del pacto de gobierno (Nueva Canarias y PSOE) es, según el portavoz del PP, de una división palpable. Describe un ambiente donde "el ruido de sables es permanente" y existe un "malestar interno entre los miembros del gobierno". Habla de relaciones deterioradas y personas que prácticamente no se comunican. Sin embargo, todo esto queda supeditado a lo que él llama un "pacto de sangre" para asegurar que "nada cambie de aquí al 2027". La conclusión para Jorge es lapidaria: "todo cambia para que no cambie nada".
El portavoz popular también hace referencia a la continuidad de Antonio Morales y asegura que cada vez más claro que Morales va a continuar. Según Jorge Blanco, Antonio Morales no está en retirada política sino todo lo contrario.
Como colofón, Blanco critica la decisión del Cabildo de renunciar a acoger la Vuelta Ciclista a España en 2026 por la presencia de un equipo israelí. Lo considera un grave error: "Me parece un error mezclar política y deporte en todos los ámbitos". Sostiene que el deporte debe unir pueblos y voluntades, y lamenta que se pierda una oportunidad de promoción mundial para Gran Canaria por una decisión de carácter político que enturbia la esencia de la competición.
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