
por Europa Press
El presidente de Vox, Santiago Abascal, pidió este pasado jueves confiscar y hundir el barco de la ONG Open Arms, que ha atracado en Tenerife y va a ser visitado por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo.
"Ese barco de negreros hay que confiscarlo y hundirlo. Para que sirva de advertencia de cuál va a ser el final que les espera a todos los multimillonarios y políticos que promuevan la invasión de Europa", ha escrito en la red social 'X'.
Por su parte el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, tildó de "auténtico fascista" al presidente de Vox, Santiago Abascal, tras pedir que se confisque y se hunda el barco de Open Arms, que ha atracado en Tenerife.
En declaraciones a los periodistas durante una visita al barco de la ONG ha comentado que cuando alguien ocupa un puesto de responsabilidad y "desgraciadamente lo tiene", debe ser más "prudente" con ese tipo de declaraciones.
Ha indicado que "tiene que medir un poco las palabras" porque genera "crispación, malestar" y le "hace un flaco favor a la democracia, salvo que a le moleste también la democracia como el Open Arms", algo que empieza a pensar.
Clavijo ha destacado que aunque respeta que Vox "pueda estar" en el Congreso y en el Senado "porque esas son las reglas de la democracia", si bien no comparte "para nada" su discurso", entiende que Abascal "debe respetar" que otras personas que "piensan distinto", puedan hacer la labor de solidaridad y respeto a los derechos humanos que hace Open Arms.
"Estoy seguro que si él naufragase y el Open Arms estuviese cerca, iría a rescatarlo, cosa que no sé si él haría con el Open Arms", ha detallado.
Clavijo también apeló "sentido común" y pedido a las comunidades autónomas que "no obstaculicen" el cumplimiento de la ley y la derivación de los menores migrantes no acompañados.
Ha dicho, no obstante, que su Ejecutivo está "convencido" de la "solvencia jurídica" de los decretos y de las modificaciones normativas, aparte de que el Tribunal Supremo ha avalado las tesis de Canarias "desde el minuto cero".
También indicó que "no puede ser" que 5.000 menores sean "un problema" para un país de 50 millones de habitantes cuando además se ve que "España está ardiendo precisamente porque hay un proceso de abandono, zonas de esa España vaciada" y se necesita a la migración para poder "sostener" el estado de bienestar y las pensiones.
"Las fronteras son fronteras artificiales, son políticas. Cuando las fronteras van cambiando, y hace mil años era una, y hace 20.000 no había ni frontera. Por lo tanto, algo que hemos fabricado las personas no puede anteponerse ante la esencia humana y el interés general de los niños y niñas", como comentó.