
por Politican
La industria del videojuego ya no es un nicho para unos pocos; es una fuerza económica y cultural que, a nivel global, supera a las industrias del cine y la música juntas. En este escenario de crecimiento imparable, las Islas Canarias están emergiendo como un ecosistema estratégico, un lugar donde la creatividad, la tecnología y las oportunidades convergen de una manera única. Pero, ¿Cuáles son las claves de este atractivo? ¿Qué desafíos enfrenta el sector y cómo se está organizando para conquistar el mercado internacional?
Para desgranar esta realidad el podcast “Las Voces” de Proexca ofrece una interesante conversación con Zulay Rodríguez, presidenta de la Asociación Regional de Videojuegos y eSports de Canarias (ARCADEV).
Canarias no es solo un destino turístico de primer nivel; se está convirtiendo en un polo de atracción para la industria del desarrollo de videojuegos. La razón principal es una ventaja competitiva que pocos lugares pueden ofrecer.
El principal factor que posiciona a las islas en el mapa internacional es, sin duda, su marco fiscal. Zulay Rodríguez es contundente al respecto, destacando una herramienta que marca la diferencia.
"Canarias es muy atractivo porque tiene un incentivo que no existe en otras regiones, un incentivo fiscal muy potente", afirma.
Este beneficio no es un detalle menor; es el gancho que permite a empresas, tanto locales como foráneas, plantearse el desarrollo desde el archipiélago. Esto crea lo que Rodríguez describe como un "mix muy interesante para un determinado tipo de empresa que esté en una fase de desarrollo concreta". La posibilidad de monetizar parte del desarrollo a través de estos incentivos abre la puerta a modelos de negocio flexibles, como el co-desarrollo con estudios locales o la externalización de partes del proceso, generando un ecosistema colaborativo y dinámico.
A pesar de las ventajas, el camino no está exento de obstáculos. Zulay Rodríguez identifica dos grandes retos que la industria canaria debe afrontar para alcanzar su máximo potencial: el acceso a capital privado y la gestión del talento.
Por un lado, la financiación sigue siendo una barrera importante. "Es verdad que la parte de financiación privada todavía hay un cierto margen de mejora", admite. Mientras que el apoyo institucional es notable, la falta de una red consolidada de fondos de capital riesgo o inversores privados familiarizados con el sector puede frenar el crecimiento de los proyectos más ambiciosos. Este es, quizás, el monstruo más esquivo, cuya derrota depende de generar casos de éxito que atraigan la confianza del capital.
Por otro lado, está el desafío del talento. Como en cualquier sector creativo de alta demanda, encontrar perfiles especializados es una tarea compleja.
"A nivel de talento, y como pasa en otros sectores creativos o en el propio sector de desarrollo de software, son perfiles muy demandados y hay que traer una parte, formar otra e incorporar otra de talento local", explica Rodríguez.
Ante este panorama de oportunidades y desafíos, la unión del sector se vuelve fundamental. Aquí es donde ARCADEV entra en juego, no solo como una asociación, sino como el interlocutor necesario para dar cohesión, visibilidad y fuerza a una industria en plena ebullición.
El papel más crucial de ARCADEV es, en palabras de su presidenta, el de "ser ese interlocutor que logre tener representatividad a nivel de que aglutine a todos los estudios". En un momento en que el Gobierno de Canarias ha definido el sector como estratégico, tener una voz única y organizada es vital.
La asociación facilita el diálogo con las administraciones públicas para abordar temas clave como la formación, la internacionalización, los incentivos y la credibilidad del sector. En lugar de que las instituciones tengan que hablar con un sinfín de pequeñas empresas, ARCADEV centraliza las necesidades y propuestas, haciendo que la colaboración sea más eficiente y efectiva.
Es fácil caer en la simplificación de ver los videojuegos únicamente como un pasatiempo. Sin embargo, Zulay Rodríguez nos invita a mirar más allá, a entender la industria como un complejo híbrido de creatividad, tecnología, narrativa y, sobre todo, comunidad. Es un sector con un "superpoder" transformador que va mucho más allá de la pantalla.
Para dimensionar su importancia, Rodríguez aporta un dato demoledor: "actualmente supera a la industria del cine y de la música juntos". Esta realidad económica se ve reforzada por una creciente convergencia, donde personajes de videojuegos saltan a la gran pantalla y franquicias cinematográficas se expanden a través de nuevas experiencias interactivas. Los videojuegos no solo generan sus propias economías, sino que se integran y potencian otras industrias culturales.
Cuando se le pregunta por el "superpoder" del sector, la respuesta de Zulay Rodríguez es reveladora: "el superpoder creo yo es ampliar nuestra mente hasta el infinito. Y hacer que esa experiencia también trascienda en la persona". Lejos de ser una actividad pasiva, los videojuegos pueden desarrollar habilidades concretas.
Si hay una palabra que define el objetivo final de cualquier estudio de videojuegos, es internacionalización. En un mercado globalizado por naturaleza, el éxito local es casi una quimera. Para que las empresas canarias puedan competir en esta arena mundial, el apoyo de entidades como Proexca es, sencillamente, indispensable.
Zulay Rodríguez lo resume con una frase lapidaria que encapsula la esencia del sector: "En este sector solo puedes tener éxito si tienes vocación internacional". La comunidad de jugadores es global, las plataformas de distribución son globales y la competencia es global. Por tanto, desde el primer día, cualquier proyecto debe pensar en cómo resonará en mercados fuera de España.
Proexca, el "Botiquín" que Impulsa a las empresas Canarias al mundo
Salir al exterior, asistir a ferias y mercados internacionales, es una tarea costosa y compleja, especialmente para estudios pequeños e independientes. "Sería un esfuerzo titánico para cada estudio de forma aislada intentar cubrirlo o intentar hacerlo", explica Rodríguez.
Aquí es donde la labor de Proexca y el Gobierno de Canarias se vuelve "fundamental". Su apoyo no se limita a financiar una parte de los gastos; va mucho más allá. Proexca ayuda a posicionar la marca Canary Islands Games en los mercados internacionales, facilita agendas de reuniones, ofrece contactos de valor y, en definitiva, allana un terreno que de otro modo sería casi infranqueable.
El éxito de esta colaboración es tangible. Rodríguez menciona la primera misión comercial organizada junto a ARCADEV en Tokio: "Fuimos siete empresas y han salido dos casos de éxito de esa misión comercial". Un ratio que demuestra la eficacia de un apoyo bien dirigido.
Al final de la conversación, le planteamos un viaje en el tiempo. ¿Qué titular le gustaría leer sobre el sector en el año 2030? Su respuesta no se centra en premios o reconocimientos, sino en el impacto real en la economía y la sociedad canaria:
"Me encantaría leer que la industria del videojuego en Canarias emplea a cientos de perfiles y genera millones de euros al año".
Una visión que habla de diversificación económica, de empleo de calidad y de la consolidación de un sector que, con el apoyo adecuado y el talento que ya atesora, está destinado a pasar de ser una promesa a convertirse en uno de los grandes protagonistas del futuro de Canarias. La partida no ha hecho más que empezar.
Entrevista completa aquí: